El portavoz popular, Alfonso Marnotes, demanda que se acometa con fondos europeos la modernización de la potabilizadora, y pide explicaciones sobre el precio que cobra Aqualia por suministrar a otros municipios, o el que percibe por obras de mantenimiento, fijado con tarifas de 2013
El grupo municipal del Partido Popular de Vigo ha vuelto a traer el agua al escenario político de Vigo. Después de que el alcalde Abel Caballero anunciase en verano un cambio de tarifa para este año -que todavía no ha llegado a producirse-, y de que se renovase in extremis por cinco años, y sin estar inicialmente previsto, la prórroga de una concesión firmada en 1990, el portavoz ‘popular’ Alfonso Marnotes ha pedido hoy explicaciones por varios temas sin aclarar de dicha prórroga.
Un contexto en el que Marnotes se ha referido al agua de Vigo como «nuestra AP-9» y a Aqualia como «nuestra Audasa», en alusión al nuevo incremento de los precios de la autopista este año y al incumplimiento de la eliminación del peaje a Redondela o de propia bajada de precios.
Marnotes ha subrayado que la nueva tarifa debería haber ido al pleno de este mes, y sin embargo el alcalde «la retiró sin dar mayores explicaciones». Comportamiento similar, ha recordado, al empleado para prorrogar la concesión. «Vigo necesita un contrato moderno, tarifas más ajustadas y menos gravosas para los vigueses; nuevos criterios de penalización por pérdidas, y una modernización de las instalaciones», ha detallado antes de recordar que los vecinos continúan pagando el agua más cara de Galicia según la OCU: 247 euros al año frente a los 242 de A Coruña, los 297 de Lugo, o los 161 de Ourense.
Aclaraciones sobre la prórroga de la concesión
En este contexto, Marnotes ha apuntado una serie de cuestiones que deberían aclararse de la prórroga de la concesión, comenzando por la modernización de la potabilizadora de O Casal, cifrada en 22 millones y, según el Concello, uno de los motivos por los que se ha prorrogado el contrato.
El portavoz ‘popular’ demanda que ese coste no lo asuma Aqualia, porque lo repercutirá en las tarifas, y plantea que se acometa a través de un proyecto municipal, que se licite de forma pública y se lleve a cabo con fondos europeos.
Asimismo, Marnotes ha puesto el acento en el sistema de retribución de las obras de mantenimiento, que ha calificado de «obsoleto», al estar basado en una tabla de precios de 2013; y ha alertado sobre el precio que cobra la concesionaria por suministrar agua a Vigo y a otros 7 municipios.
Desfase de pagos
Sobre este tema, el ‘popular’ ha detallado que Aqualia cobra lo mismo en ambos casos -0,99 euros por metro cúbico-, cuando en el caso de Vigo se encarga de suministrar, potabilizar y transportar el agua, mientras que en los otros casos solo suministra el agua. «Más de 5 millones de metros cúbicos al año que Aqualia suministra en alta a otros municipios, y que el Concello le paga al mismo precio que se distribuye y se potabiliza en Vigo, con el mantenimiento de la red incluido en este caso», incide.
Además, ha preguntado por el sobrante entre el dinero que los vigueses pagan por el agua y lo que el Concello realmente entrega a la concesionaria. Una cifra que, entre el año 2009 y el 2020, ascendía a 3,5 millones de euros y que nadie ha aclarado ahora.
El portavoz ‘popular’ ha concluido recordando que los vigueses pagan al año 40 millones de euros a Aqualia, y ha cifrado entre un 20% y un 30% el ahorro que se podría haber producido en las facturas si se no se hubiese prorrogado el contrato y se atendiese a todos los factores detallados. Una diferencia que se traduciría en 60 millones de euros durante 5 años.

