El Gobierno de Vigo estudia por fin cobrar el agua por el consumo real

Hasta la fecha, todos los hogares de la ciudad abonaban en su recibo el primer tramo de consumo obligatorio -30.000 litros- aunque la mayoría de ellos no los consumen

El consumo medio diario por persona es de 132 litros (7.920 litros cada dos meses, período actual de facturación), mientras que más de la mitad de los hogares de Vigo tienen uno o dos miembros

El cambio de modelo de facturación -indispensable para poder optar a ayudas europeas- incentivaría el consumo responsable y haría efectivo el cumplimiento de hasta tres acuerdos plenarios que apuntaban en esta línea

Algo está cambiando con el agua en la ciudad. Si hace unas semanas el alcalde de Vigo Abel Caballero valoraba la posibilidad de una prórroga de Aqualia, hoy se ha descolgado, por primera vez, con la opción de que el servicio de agua se cobre por consumo real. Por el camino, se ha anunciado incluso unas futuras obras de mejora en la potabilizadora de O Casal.

Hasta la fecha, los vigueses, según el sistema de facturación vigente, abonan en su factura un primer tramo que incluye hasta 30.000 litros, independientemente de que se consuman o no. Un sistema que ha sido criticado en los últimos años por grupos políticos y asociaciones ecologistas, que lamentan, de un lado, la falta de incentivación al consumo responsable, y, de otro, la injusticia que sufren los vecinos, que pagan mucha más agua de la que realmente utilizan.

No en vano, y según datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística – INE, el consumo medio por hogar en nuestro país se sitúa en los 132 litros al día. Una cifra que, extrapolada a los dos meses que abarca el actual período de facturación en Vigo, eleva el consumo a 7.920 litros por ciudadano. Si a esta cifra se le añaden los datos que aporta el Instituto Gallego de Estadística sobre la composición actual de los hogares de Vigo -cerca del 54% tiene uno o dos miembros, y otro 24% suman 3 personas– se observa como 8 de cada 10 hogares de la ciudad están pagando más agua de la que realmente consumen.

El cambio al consumo real, pese a haberse acordado hasta en tres ocasiones en distintos plenos municipales a lo largo de la última década, llega motivado por ser un requisito indispensable para poder optar a ayudas europeas relacionadas con el abastecimiento y saneamiento del agua.

Pese a estos acuerdos, y a sumar trece años como alcalde, el regidor defiende que el sistema de facturación viene del año 2000, por lo que «habría que preguntar» a sus predecesores por él. Lo que sí ha defendido Caballero durante todos estos años es que los vigueses pagaban el agua más barata de Galicia, justificando la afirmación en un estudio encargado en su momento a la Universidad de Vigo. Barata o cara, si se produce el cambio de tarificación, los vigueses pagarán por fin por el agua que consumen.