Caballero apuesta en principio por no renovar el contrato de Aqualia

Instalacións de Aqualia en Vigo.

La concesión del agua de Vigo, en vigor desde 1990, expira a finales de año, y el regidor apunta que su «posición inicial» es no renovarla una vez más

La postura es similar a la que mantenía con Vitrasa, concesión que finalmente prorrogó alegando que no había más opciones debido a la pandemia del coronavirus

Después de anunciar ayer una «inversión millonaria» en una nueva potabilizadora –una demanda que figuraba ya en un informe técnico municipal del año 2010-, el alcalde de Vigo, Abel Caballero, se ha referido hoy a la concesionaria del agua en Vigo, Aqualia. Un contrato que expira a finales de este año, que está en vigor desde 1990, y que, en principio, el mandatario no tiene intención de renovar.

Así lo ha indicado hoy en rueda de prensa, donde ha defendido esta como su «posición inicial». Algo parecido a los que sucedió con Vitrasa. La concesionaria del bus urbano finalizaba el pasado mes de junio, y Caballero había afirmado en su momento que no tenía intención de renovar el contrato. Hasta tal punto, que el propio concello llegó a denunciar la concesión con el objetivo de poner fin a la misma.

Sin embargo, cinco días antes de que expirase, el gobierno local de Vigo prorrogaba esta concesión. El motivo alegado por el alcalde era el riesgo de que un nuevo concurso quedase vacía después de la crisis derivado del coronavirus.

Caballero ha señalado en esta ocasión que desconoce si el coronavirus «cambió las circunstancias» también en relación con el servicio de abastecimiento y saneamiento del agua, y que no dispone de ningún informe técnico municipal al respecto.

Por su parte, el Partido Popular de Vigo, en boca de su portavoz, Alfonso Marnotes, ha urgido al alcanza a renovar la potabilizadora de O Casal acudiendo a fondos europeos.