Biografía, en parte novelada, de una figura del periodismo catalán de los últimos tiempos: Alfons Quintà. Fue, durante años, destacado cronista de la edición catalana de El País, director de El Mundo en Cataluña, y, sobre todo, el primer director de TV3, la televisión automática catalana, e hizo de ella una televisión moderna. Pero, al margen de sus éxitos, fue sobre todo uno más de una compleja trama de corrupción y tráfico de influencias, sobre todo después de investigar a fondo el polémico caso de Banca Catalana y poner al entonces presidente Jordi Pujol contra las cuerdas.
Autor: Jordi AMAT – Editorial: TUSQUETS. Barcelona,2020. – Páginas: 256 – Género: Biografía. Público: Adultos
El personaje biografiado en este
libro, me pilló completamente de nuevas; no le conocía, como creo que la
mayoría de vosotros, ya que se trata de un personaje importante en el mundo de
la prensa, pero conocido en Cataluña,
donde trabajó toda su vida. El libro es interesante, en mi opinión, no tanto
por el personaje, como por la época histórica en que se centra.
Vayamos por partes. El autor,
Jordi Amat (Barcelona, 1978), es sobre todo filólogo y crítico literario.
Habitualmente escribe ensayo, tanto en catalán como en castellano,
especialmente sobre temas culturales. Esta es su primera incursión en un asunto
que, sin dejar de narrar un asunto de fondo cultural, se convierte enseguida en
un problema político realmente bastante sucio.
Nos situamos en Cataluña, a
finales de los años sesenta del siglo pasado. Josep Pla es el escritor en
catalán más leído, y tiene a su alrededor un grupo pequeño de personas
especialmente cercanas. Uno de ellos le hace de chófer: precisamente el padre
de Quintà. Un gran chófer y amigo para Pla, un pésimo marido y peor padre,
según le recuerda su hijo. Pero Alfons, pese a todo, consigue el éxito
utilizando las influencias que heredó de las relaciones de su padre.
Quintà fue, así, director de El
País en Cataluña, y delegado de El Mundo. Para el periódico del
grupo PRISA investigó el caso Banca Catalana, que dejaba en el peor
lugar al entonces todopoderoso Jordi Pujol; y las cloacas del estado
consiguieron que toda esa información quedara sin publicar, al tiempo que
Alfons Quintà era nombrado ni más ni menos que director de la TV3. Logra hacer
de ese canal una televisión moderna y actual, y todos le estarán agradecidos
por eso; pero…
El libro, para mí, supuso un muy
interesante ensayo sobre la política catalana entre 1965 y 1985. También me
sirvió para conocer mejor el fenómeno de la creación de la autonomía catalana,
donde sí que había cloacas y corrupción desde el primer minuto, como queda
demostrado en el libro. El personaje protagonista quizá fuera un gran
periodista, no lo sé; pero era un pobre hombre, con una infancia muy dura, que
se convirtió con el paso del tiempo en una mala persona, muy mala. Así queda
demostrado en el libro, que es una biografía, no una apología, y que resulta
interesante también a los que no somos catalanes, al presentarnos la historia
reciente (y no muy edificante) de una parte de España.