
El conselleiro de Educación, Román Rodríguez, califica de «rabieta y revancha» la decisión de Caballero de desalojar el Centro de Formación del Profesorado, que suma 30 años como «casa de profesores», para ubicar allí temporalmente la escuela infantil Santa Marta
El Centro de Formación del Profesorado, ubicado en el número 2 del Camiño Chouzo, en las cercanías de la Plaza de la Industria, desde hace ya tres décadas, corre serio peligro ante la decisión anunciada ayer por el alcalde, Abel Caballero, de trasladar a sus instalaciones la Escuela Infantil Municipal (EIM) Santa Marta mientras duren las obras del Barrio del Cura.
Una resolución adoptada sin previo aviso -ni a la dirección de este centro, ni a la Xunta, ni a Foampas, que también comparte el edificio y se había mostrado contraria al traslado-, y que pone en jaque la formación anual de los 14.000 docentes que cada año pasan por sus instalaciones para formar a los profesores de todo el sur de la provincia.
Cabe recordar que a este escenario se ha llegado después de que el gobierno local de Vigo quisiese trasladar la EIM Santa Marta al CEIP Ramón y Cajal (conocido coloquialmente como ‘Picacho’), recibiendo el rechazo de toda la comunidad educativa -dirección del colegio, padres y madres, Foanpas y la propia inspección-, por no poder garantizarse, con el incremento de alumnos, las medidas de seguridad en mitad de la pandemia.
La última y repentina solución adoptada por Caballero pasa por desalojar el Centro de Formación del Profesorado. Una decisión que el conselleiro de Educación, Román Rodríguez, ha calificado hoy de «rabieta y revancha», en declaraciones realizadas antes de reunirse con la propia directora del centro, Consuelo Rivera, a quien ha visitado para trasladar el apoyo de la Xunta «pase lo que pase». Rivera ha agradecido el gesto y ha mostrado su sorpresa por la decisión del Concello, lamentando que los profesores se encuentren «en una situación inesperada».
Román Rodríguez ha considerado una «huida hacia adelante» la propuesta de Caballero, que tiene como fin «ocultar un error» dando para ello «una patada a la Xunta». «Pero está radicalmente equivocado. No va contra la Xunta ni contra Feijóo, sino que ataca a todo el profesorado de Vigo y de la zona sur de Pontevedra que se forma aquí«, ha explicado, añadiendo que, de consumarse el desalojo, el alcalde habrá ejecutado «un ataque directo al sistema educativo público y al profesorado por una rabieta, por un error que en lugar de reconocer se intenta amplificar».
Asimismo, el titular de Educación ha querido garantizar la continuidad del centro de formación, ya sea en estas o en otras instalaciones. «La formación del profesorado es uno de nuestros compromisos fundamentales. Estaremos a la altura y no vamos a echar la culpa a nadie de sus problemas; si tenemos que buscar alternativa la buscaremos«, ha destacado, antes de mostrar una última esperanza: «Esperemos que sea una rabieta temporal. Las rabietas que se toman en caliente, se pueden rectificar».
