Balaídos escribe un nuevo capítulo: la licitación de Marcador

Proyecto de engarce de Marcador con Río.

La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Vigo aprobaba en febrero el proyecto para la grada, cuya licitación ha anunciado finalmente hoy el alcalde

Se mantiene el proyecto pese a las críticas del Celta, que hace unos meses emitía un comunicado en el que hablaba de «propuesta estética nefasta» que haría que «abonados y aficionados de Río Bajo» tengan «enfrente la grada de Marcador en lugar del terreno de juego»

El coste de la grada se eleva a 16,6 millones, repartidos a partes iguales entre Concello y Diputación

La historia de Balaídos continúa. Hoy, en rueda de prensa, el alcalde Abel Caballero ha anunciado la licitación de Marcador, cuyo proyecto había sido aprobador por la Junta de Gobierno local en el mes de febrero. De hecho, en aquel entonces, la propuesta de licitación de la grada se anunciaba para marzo.

Desde entonces han pasado muchas cosas, comenzando por una pandemia que ha vuelto a trastocar los plazos de una reforma que iba a estar concluida para 2017 y suma ya 6 años de odisea.

Según ha expuesto hoy Caballero, la previsión, si no hay más «imponderables», pasa por adjudicar los trabajos en el mes de noviembre. A partir de ahí, el plazo de ejecución de las obras sería de 18 meses, lo que sitúa la finalización de la grada -siempre y cuando no haya «imponderables»- en el verano de 2022, 8 años después del anuncio de la reforma del estadio.

Cabe destacar que el proyecto de Marcador se mantiene: la nueva grada tendrá un total de 6.418 butacas, repartidas entre Marcador Alto (2.791) y Marcador Bajo (3.977). Y esto puede suponer otro problema. No en vano, a comienzos de marzo, el Celta emitía un contundente comunicado sobre el mencionado proyecto, en el que calificaba el planteamiento de «propuesta estética nefasta» que haría que «abonados y aficionados de Río Bajo» tengan «enfrente la grada de Marcador en lugar del terreno de juego, es decir, deberán girarse por completo para poder seguir el partido».

Otra de las quejas que recogía entonces el club es que «no habrá protección para la lluvia» y que las gradas resultantes serían «completamente diferentes y asimétricas», además de advertir de que «los plazos de ejecución de la grada, modificados sin explicaciones en diversas ocasiones (…) acumulan un notable retraso que en la práctica ha ocasionado ya perjuicios a abonados, aficionados y al club».

En definitiva, la licitación de Marcador, que tendrá un coste de 16,6 millones de euros repartidos a partes iguales entre Concello y Diputación, es una página más de la reforma de un estadio que ha enfrentado ya en demasiadas ocasiones a Club y Gobierno local.

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