Y España se sigue creyendo una democracia

«En realidad el poder reside en un dictador, pues nada se decide en contra de la voluntad del presidente (en el gobierno no se vota), ni nada que implique decisión de poder se hace a sus espaldas, ni nada justifica ante ese pueblo, ni siquiera explica el motivo de sus decisiones. Todo, absolutamente todo, lo decide Pedro Sánchez en una especie de Absolutismo en estado puro»

España se cree una democracia.

Ningún ciudadano con derecho a voto ha votado para designar presidente del gobierno. Algunos ciudadanos madrileños con derecho a voto, han elegido la lista del PSOE (cerrada, blindada y elaborada, en función de fidelidades, por la oligarquía que dirige el partido) a diputados por Madrid. En ella iba de primero, con lo que irremediablemente saldría elegido aunque nadie le hubiese votado personalmente, el actual presidente del gobierno

Constituido el parlamento (poder legislativo), los elegidos diputados, siguiendo los dictados, no de sus conciencias o promesas electorales, sino los de sus propios partidos (disciplina de partido), quienes han decidido crear una alianza, compuesta por socialistas, comunistas, independentistas, antiguos terroristas, etc. han votado (no los ciudadanos) para nombrar presidente del gobierno a Pedro Sánchez, quien a su vez ha nombrado (no los ciudadanos) de forma absolutamente arbitraria, a todos los componentes del gobierno (poder ejecutivo).

Nadie pues, absolutamente nadie en el gobierno (poder ejecutivo), ha sido votado por ciudadano alguno para tal fin, y recordemos que democracia significa el poder del pueblo y por tanto un presidente no es más que un delegado del pueblo a quien debe todo tipo de explicaciones que el pueblo debería aprobar.

En realidad el poder reside en un dictador, pues nada se decide en contra de la voluntad del presidente (en el gobierno no se vota), ni nada que implique decisión de poder se hace a sus espaldas, ni nada justifica ante ese pueblo, ni siquiera explica el motivo de sus decisiones. Todo, absolutamente todo, lo decide Pedro Sánchez en una especie de Absolutismo en estado puro.

Para mayor gravedad, no es el pueblo quien lo puede destituir en cualquier momento, como sería de rigor si realmente el poder residiera en el pueblo, y el presidente incumpliese sus promesas, como hace regularmente, son los aliados que lo sostienen quienes lo chantajean permanentemente, aunque su representación popular sea mínima, a quienes se debe para mantenerse en el poder y ante quienes se cuadra, obedece y se baja los pantalones. No ante el pueblo.

En esas condiciones y con el fin último de mantenerse en el poder a toda costa, ha ido colocando en los distintos ministerios a comunistas, podemitas, secesionistas, ultra feministas y toda la tropa que lo sostiene, con independencia de la idoneidad de cada uno para el cargo que ocupe, en detrimento del acceso a puestos de responsabilidad para expertos en bien del pueblo, llegando a colocar como vicepresidente, a un comunista declarado tras jurar que nunca se aliaría (no es NO), pues sería incapaz de dormir si lo hiciera, en un alarde del uso de la mentira absolutamente extraordinario, materia en la cual se supera a diario.

Y España se sigue creyendo una democracia.

Pero le llega el protagonismo al dinero que cae del cielo: Europa.

Curiosamente Europa, en este mundo global occidental, no solo son los que creemos nuestros, sino que para cuestiones de parné y alianzas (OTAN) trabajan muy de la mano del primo de zumosol, los EEUU, quienes tienen muy claro quienes son sus amigos y quienes no.

España para Europa es el derroche, la irresponsabilidad, la deuda externa, la corrupción y el permanente deficit presupuestario, pero para EEUU es más, es el gobierno socialista-comunista-terrorista, los aliados de los dictadores comunistas sudamericanos, el coletas financiado por Irán, el presidente socialista de un partido (PSOE) cuyo anterior en el cargo, el tonto de Zapatero, despreció la bandera americana (el peor insulto a un yanki), sigue “asesorando” a Maduro, y recaudando para un partido que se financia con dinero venezolano (las maletas llenas de dinero que recibieron en Barajas de manos de la vicepresidenta venezolana), situaciones que aunque aquí se nos nieguen o escondan, los americanos las tienen muy presentes, de ahí que Biden no le hiciese el menor caso, ni siquiera se dignase mirar a nuestro presidente, por muy dictador que sea en España, en la famosa “cumbre bilateral” del pasillo, en la que no llegó a articular palabra.

Y llegan las condiciones: Con los separatistas haz lo que quieras, son cosa tuya, pero en la Europa del dinero no queremos a un vicepresidente comunista y, en su lugar, exigimos más poder para una vicepresidenta en la que confiamos, con quien nos entendemos, y a quien podemos encomendar la prudencia en el despilfarro.

Así las cosas y contando con que para octubre está previsto un Congreso del partido que ha de ser determinante a la luz del caos interno que está suponiendo la liquidación del viejo partido, procede una remodelación del gobierno, aunque unos días antes hubiera comunicado públicamente que ello no era para nada una prioridad en estos momentos (al revés te lo digo para que lo entiendas). Lo habitual.

¿Con que planteamientos? Veamos.

Una vez echado Iglesias, sin cuya condición no hay dinero, ofreciéndole una salida como futuro presidente de la Comunidad de Madrid, sacrificando para ello al iluso y tristón catedrático (les salió el tiro por la culata) y elevada la posición de Calviño a un puesto inamovible, cumple acorazar los intereses internos

Para que quede bien claro quien manda, sin sombra alguna de dudas, al tiempo que se avisa a todos los navegantes que el dictador no se casa con nadie y que los errores o los fracasos son de otros, se tira por la borda al principal asesor y “hombre fuerte” hasta ahora, el que se tiraría por un barranco si el presidente se lo pidiera, (solo ha tenido que empujar), Iván Redondo, un personaje mal visto en el partido y enfrentado a la vicepresidenta, culpable del fracaso en Madrid, y excesivamente ambicioso para quienes llaman a la puerta del poder.

Su vicepresidenta primera, enfrentada a Redondo, la mal encarada Carmen Calva (lo de calvo no encaja), también debía caer por el mismo precipicio, al igual que su ministro de cabecera, Ábalos, el ex portero de discoteca, el del aeropuerto y las maletas del caso Delcygate, el de la subvención a la prácticamente inexistente Plus Ultra, quien aun no se explica la caída, tras poner la retaguardia en pompa en favor del presidente tantas y tantas veces. También su ministro de Justicia, “culpable” de los indultos, y Gonzalez Laya, otra culpable, de lo de Marruecos y lo de Ceuta.

Ya en clave interna electoral, no se cesa ni a ultra feministas, ni a homosexuales, ni a aliados y aliadas por muy cazurros que sean, aunque prefieran el marisco gratis que la carne, al tiempo que se incrementa la cuota de género y se sustituyen ministros no militantes por ministras de la ejecutiva del partido y poder local, de cara a la necesaria mayoría en el próximo congreso, donde ya preparar la demolición controlada de los resquicios de viejas glorias y de auténticos socialistas, una tropa que ya no interesa al dictador, preocupado únicamente por la perpetuación del sanchismo como única opción a la que, sin duda, un partido pastoreado a la llamada del reparto de prebendas, puestazos y puestecitos, que para todos hay, nadie se opondrá en el remodelado partido, al tiempo que el rebaño socialista de calle, bien pastoreado por los medios a sueldo, y a quienes se les inculca lo de la fE, o la imposibilidad de apostatar so pena de traición a unos “ideales”, hoy ya inexistentes, seguirán apoyando.

Antiguas fidelidades liquidadas (siempre seguirá habiendo quien cree que los dictadores mantienen amistades), aparecen las nuevas en las figuras de Oscar López (“amigo personal”) y Feliz Bolaños (nuevo “hombre fuerte”), junto con el presidente, un trio de hijos políticos de Pepiño Blanco (!manda carallo!), a lo que habrá de seguir toda una retahíla de nuevos Secretarios de Estado, nombramientos todos ellos a efectos de fortalecen el poder en el partido.

En cuanto al voto vasco (acabados los asesinatos, siempre a la espera de lo que caiga) y sobre todo el catalán (el hecho diferencial), solo es cosa de ir dando largas por un lado a sus planteamientos secesionistas, al tiempo que se va soltando dinero, dinero y más dinero, no para el progreso del pueblo y sus necesidades, sino para ir sufragando sus infraestructuras independentistas, haciendo la vista gorda, a la espera de que no lo denuncien los “fascistas” de VOX, con la derechita cobarde a la espera, y mantenerlos así aliados en el sostenimiento del dictador.

Visto lo visto, donde ningún ministro ha sido designado en función de sus conocimientos específicos sobre determinada materia, ¿alguien pudiera pensar que de haber una democracia de verdad y de ser elegidos democráticamente por el pueblo, el resultado sería el mismo?. Pongamos un ejemplo sangrante: Miguel Octavi Iceta i Llorens. Socialista, catalán, homosexual y bailón, como elementos más significativos de sus méritos conocidos, es nombrado ministro de Cultura y Deportes. 

En el aspecto cultural, no se le conoce significación alguna, más que su querencia a hacer el indio bailón en los mitines y su afición por la música de Rocío Jurado, de quien dice conocer todas las letras de sus canciones, así como hacer poesía de inspiración japonesa. 

Ya en lo formativo no pasó del bachillerato, intentando sucesivas veces dar algún paso en la Universidad sin éxito alguno, mientras en lo laboral parece ser que tampoco se le conoce experiencia alguna, ni en la empresa pública ni privada, habiendo vivido al amparo de una situación familiar boyante a lo largo de su azarosa vida, disponiendo actualmente de dos viviendas en Barcelona y alguna propiedad compartida.

En lo deportivo no parece tener claro si un balón es redondo o cuadrado, aun cuando al parecer es sobrino de un ex jugador de fútbol del At. de Bilbao (indudable mérito a considerar). 

Limitándonos a lo privado, al parecer tiene un novio desde hace unos diez años, aunque todavía en el armario, que trabaja en el sector de la “comunicación”. 

En cuanto al servicio militar no llegó a cumplirlo al haber librado, aprovechando sucesivas prorrogas por motivos diversos, no publicados. 

Tampoco se conoce si a pesar de todo ello, su nombramiento obedece a una labor de investigación que fructificara en un intenso trabajo sobre como atender de forma efectiva las necesidades del país en materia cultural y deportiva, con propuestas de hondo calado en el bien patrio, claro que es evidente que en este país, el deporte no precisa de ministro alguno para ser lo que mejor funciona y mejores resultados y orgullo nos proporciona, mientras lo de la cultura parece no interesarle a nadie, por muy socialista que se crea. !Que más da!  Y España se sigue creyendo una democracia.

Por otra parte hoy en España existe una crisis que pocos consideran y de la que nadie habla, salvo para reírnos un poco con las chorradas de los fanáticos, fanáticas y fanátiques del ultra feminismo y del despiste de género, y es la crisis de las palabras, la de su significado y su puesta al día, a veces una crisis de ejemplos absurdos pero a veces significativos. Me quiero referir a las mafias, concretamente a las políticas.

Vayamos, como tantas veces, a la RAE y sus definiciones. En su acepción tercera define “Mafia” como grupo organizado que trata de defender sus intereses sin demasiados escrúpulos, (la mafia del petróleo, cita). 

Es evidente que hay que avanzar un poco más, ya que si a la política española no la calificamos de mafia, ¿de qué entonces?.

¿Acaso los partidos políticos no son ya grupos organizados que tratan de defender sus intereses sin demasiados escrúpulos?.

Y España se sigue creyendo una democracia.

Una democracia representativa a través de la mafia.

Pero hay algo peor, en lugar de botarles, les votamos, los medios, donde nadie denuncia estas barbaridades, nos hacen creer que todo esto que sucede es lógico, y muy democrático, y nosotros nos lo creemos.

Porca miseria.