O más o menos; o lo que venga; o lo que nos dejen; o lo que nos obliguen. Los próximos 15 días iremos desvelando un listado con los 15 mejores jugadores de la era moderna del Real Club Celta. El algoritmo, que no existe, ha calculado la lista en función a su impacto en el campo y a a la importancia en nuestro ideario. Y como toda lista de este tipo es una mentira en sí misma, pero la cuarentena todo lo permite.

Échenos una mano, disfrute y haga la suya, y si es el caso díganos lo equivocados que estamos que tiempo tenemos para pensar en este y en otros dramas mucho peores.


10. La sonrisa que mejora al resto

Temporadas : 98/99 a 99/2000

Partidos: 70 en liga 16 de copa de la UEFA

Goles: 5


Francés, pero de Kinsasha, el pivote que cambió la posición de mediocentro en el fútbol moderno. Tras Makelele todos los equipos importantes del viejo continente buscaron un africano de físico imponente que apuntalase su centro del campo. Se fue como llegó con una sonrisa eterna y sin saber ni papa de español, bregando como nadie, siendo tremendamente inteligente en sus ayudas y conociendo sus limitaciones para poder esconderlas con sus virtudes y la de sus compañeros, ¡ayyyy! si los medios de la actual plantilla y de los últimos años supieran hacer eso…

Hace unos días le preguntaban a Zinedine Zidane como gestionaba un jugador ser suplente, el francés respondía que era dificil para él explicarlo, el había sido suplente 3 o 4 veces en su carrera. Nada mas leer esa declaración, yo recordé una. Iban 20 segundos de partido cuando Alexander Mostovoi recibe la pelota un 9 de Marzo del 2000, el de San Petersburgo le hace a Zambrotta un lío que casi tira al lateral al suelo y la deja atrás para que Makelele le pegue con el alma e inicie una remontada para la eternidad.

Parte de un medio del campo de unos quilates inimaginables para el Real Club Celta, no sólo no desentonaba rodeado de talento si no que lo mejoraba. En el verano del año 2000 el Real Madrid abonaba 2,400 millones de pesetas y Claude se fue a la capital, y siguió mejorando a sus colegas de trabajo, daba igual que hubiera pasado de provincias al campo de los galácticos.

Aquellos dos años del medio francés en el Celta son seguramente los dos años en que el equipo disfrutase de una plantilla más completa y rebosante de talento en su historia, siempre nos quedará esa pequeña esquirla por no haber materializado aquellos años en un título para recordar aquellos años sin caer en la rabia, pero somos el Celta, y como dijo una vez un genio: seguiremos llamando a esa puerta hasta derribarla.