El portavoz ‘popular’ Alfonso Marnotes, y el concejal Jesús Marco González visitan la zona para constatar las continuas rupturas y cortes de abastecimiento de agua que sufren

Los concejales del grupo municipal del PP, Alfonso Marnotes y Jesús Marco González, se reunieron, esta mañana, con los vecinos de la calle Ceboleira para denunciar, de modo conjunto, el estado en que se encuentra esa vía, en la que hace dos meses que se abrió la carretera para arreglarla sin finalizarse aún la obra.

En este sentido, el presidente de la asociación de vecinos As Fontes Vilar-Lavadores, José Iglesias, explicó que hace dos meses asfaltaron la carretera, pero no repararon las tuberías a pesar de que hay roturas continuas: «Al día siguiente del asfaltado se produjo una rotura, vinieron las máquinas a repararla y no volvieron. Estamos con vallas desde entonces, hemos pasado las quejas y nadie contesta. No han terminado la obra, las tuberías están al aire y no sabemos por qué».

El portavoz municipal, Alfonso Marnotes, aseguró que «los vecinos se quejan de que es una zona en la que se producen continuamente roturas en las tuberías del agua. Es vergonzoso que dos meses después de la última avería, sigan las vallas en los socavones, no se haya terminado la obra, haya un carril cerrado al tráfico, las aceras sean estrechas, el autobús haya tenido que variar su recorrido y encima transitar por aquí se ha convertido en un peligro. Es una vía de titularidad provincial y aunque se asfaltó recientemente, lo cierto es que por obras en la red de abastecimiento la calle está abierta en canal y cortado el tráfico en un sentido. Los grandes perjudicados son los vecinos. La red de agua en esta ciudad es muy deficitaria, el mantenimiento no existe y aún así se ha prorrogado cinco años la actual concesión. Serán otros 35 años de condena».

Una de las vecinas, que regenta una peluquería en esa calle, Bibiana Alonso, calificó de «vergüenza que lleven así dos meses. Reventaron las tuberías y no taparon los socavones. Que el alcalde se ponga manos a la obra porque puede haber una desgracia».

Otra de las vecinas, Celsa González, explicó que «siempre hay roturas en las tuberías del agua y no las corrigen. Estamos hablando de personas, no de partidos políticos. Este barrio es una desgracia continua, hemos pedido el cambio de tuberías y nunca se nos ha hecho caso. Concello y Diputación tienen que arreglarlo, pagamos para eso. No se ponen de acuerdo y pagamos las personas».