Un ejercicio de practicidad

Los jugadores celebran el gol de Iago. Foto: LaLiga.

El Celta suma su segunda victoria consecutiva después de vencer a la Real Sociedad con un solitario gol de Aspas de penalti

El equipo se aleja a siete puntos del descenso, a expensas de lo que hagan Mallorca y Espanyol

Fue como un ejercicio de lógica, de esos en los que si vas atando soluciones no puedes equivocar el resultado. Primero, ordenaditos aguantando la embestida inicial de la Real; los 15 minutos de rigor que siguen a cualquier derrota cercana y mal digerida. Después, una ligera crecida, muy ligera, tanto que consigue anestesiar hasta al contrario. Así alcanzas el minuto 30, que el fútbol en época de Covid acompaña de la pertinente ‘pausa de hidratación’. Cuando te das cuenta bordeas el descanso, y entonces te cobras un penalti. ‘Penaltito’ si desean. Pero es gol de Iago y te vas a la caseta cargado de razones.

En la reanudación, Brais por Beltrán y todo sigue girando en torno al 4-2-3-1, ese gran invento de Irureta rescatado por Junyent para la causa. Sí, se puede jugar al fútbol con un doble pivote. Quien diga lo contrario, miente. Y el Celta parece haberse ordenado desde ahí. Hace cuatro días, para masacrar al Alavés. Hoy, para aburrir a la Real.

Pero no nos desviemos, el partido seguía trascurriendo por el camino trazado por cualquier entrenador que anhela los tres puntos. Segundo acto. Otra acometida local en otros 15 minutos de rigor. Otro leve, levísimo, repunte del Celta. Lo suficiente para volver a provocar algún bostezo. Luego los cambios: sin pudor y con mucha inteligencia. Iago dejó su sitio a Araújo -hoy suplente en beneficio de Aidoo-, y Jorge Sanz volvía a sentirse futbolista porque Bradaric dejaba de sentir después de un golpe.

Y así, en ese asombroso ejercicio de practicidad, el Celta se encontró con cuatro centrales sobre el campo; uno en el pivote, por supuesto. Pero cuatro centrales a fin de cuentas. Gente ruda y dispuesta a la batalla. Contundente si es el caso. Como Murillo -qué gran descubrimiento- que resumió el partido en un balón negado a Portu hacia el final. El extremo, que había salido en el segundo tiempo, perdió el duelo y pudo perder hasta el honor, al chocar con una roca inalterable que sólo pensaba en dejar la puerta a cero.

Otra pausa de hidratación, un par de cambios -Nolito y Smolov por Santi y Denis-, y el reloj que ya rozaba los 90. Dos faltas anticipadas por Rafinha, y los cinco de descuento se habían esfumado por la gatera sin que prácticamente nada sucediese.

Al filo de las nueve y media de la noche, cuando Prieto Iglesias levantaba los brazos al cielo, ningún hincha en Vigo se acordaba de que hace sólo una semana maldecía su suerte y su fortuna tras un inocuo empate en Valladolid con penalti fallado de por medio. Entonces, el equipo bordeaba el descenso, agarrotado, sumando cientos de minutos sin un gol. Ahora, exactamente siete días después, con sus horas y sus minutos, el Celta presume de una goleada, de un ejercicio milimétrico de practicidad y del fichaje de Nolito. Parece fácil pero no lo es. Exige esfuerzo, unión y voluntad. Todo lo que pensábamos que podía haber faltado y no faltó.

Y así, cuando nadie lo esperaba, las últimas jornadas apuntan a cuento de Disney. Por ahora, una huida perfecta del inframundo, a siete puntos del descenso a expensas de lo que hagan Mallorca y Espanyol. El sábado espera el Barcelona. ¿Quién dijo miedo?

1 COMENTARIO

  1. Buenas tardes.
    Mi nombre es Ivan, soy socio y peñista del Real Club Celta. He colaborado en diversas webs informando sobre el club y dando soporte a alguna ya que soy programador informático. Me encantaría colaborar en vuestras tertulias en YouTube sobre el equipo. Os dejo mi correo electrónico por aquí por si estáis interesados.
    Estaría muy agradecido de que me contactaseis.
    barrosmcfly@gmail.com

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