Tanto el personal del centro como los familiares han emitido un comunicado para manifestar su desacuerdo con las informaciones y «fotografías malintencionadas» difundidas sobre el centro
Trabajadoras de la residencia de mayores de Salvaterra y familiares de internos han emitido esta tarde sendos escritos en los que se defienden de las «calumnias» vertidas contra el centro, intervenido por la Xunta por la acumulación de positivos por Covid-19 y objeto de una denuncia por supuesto «abandono» que investiga la Fiscalía.
En este sentido, una veintena de familiares firman uno de los dos escritos en el que expresan su «indignación y profundo pesar ante la información que se ha vertido sobre la atención y el cuidado de nuestras familias».
Unos hechos, subrayan, que les «han provocado un dolor innecesario sumado al que ya padecemos por no poder estar con nuestras familias en este momento tan delicado».
Además, destacan que siempre han podido visitar a sus familiares sin cita previa, salvo en los momentos de restricción durante la pandemia, por lo que «no cabe la posibilidad de que los tengan preparados para las visitas». «Nos molesta profundamente que nos acusen de que tenemos abandonados a nuestros mayores y de que no nos preocupamos por la calidad de sus cuidados, pues es totalmente falso», sentencian.
Asimismo, estas familias resaltan también que «los trabajadores se han volcado en todo momento en sus cuidados e incluso en esta especial circunstancia han querido confinarse con nuestros familiares». «El trato recibido por el personal es inmejorable, con demostraciones continuas de cariño y respeto, haciéndoles disfrutar de una adecuada calidad de vida», añaden.
59 empleadas
En esta línea, el escrito de las trabajadoras, firmado por 59 empleadas, recoge la «tristeza» e «indignación» de éstas por la imagen «injusta» que se está trasladando de la residencia, divulgando fotografías que califican de «malintencionadas» y «sacadas de contexto».
«Que nuestra residencia ya tenga unos años no significa en ningún caso que esté sucia, que sea ‘inhumana’ y mucho menos que en ella se maltrate a los mayores«, continúa el comunicado de las trabajadoras, que concluye demandando que «el compromiso que demostramos cada día no se ponga en tela de juicio basándose en unas imágenes sacadas de contexto».

