Román Rodríguez destaca que el Museo Massó será una referencia de primer nivel en el patrimonio marinero con el final de las obras en 2024

El conselleiro de Cultura, Educación, FP y Universidades visita las obras de ampliación y mejora que está realizando la Xunta de Galicia

“La actuación supondrá un antes y un después para este centro al incorporar nuevas zonas de visita y sumar valiosos fondos para el público”, destaca el conselleiro

Los trabajos, actualmente en ejecución, cuentan con un presupuesto de 1,1 M€ y habían permitido añadir las antiguas naves del complejo conservero al proyecto expositivo

El proyecto prevé, en el piso superior, una sala dedicada a la figura de Urbano Lugrís, del que se conmemora el 50 aniversario de su fallecimiento el 23 de diciembre

El conselleiro de Cultura, Educación, FP e Universidades, Román Rodríguez, visitó hoy el Museo Massó de Bueu, en el que la Xunta de Galicia está llevando a cabo obras de ampliación y mejora con una aportación de 1,1 M€. Se trata de una actuación que, según destacó el responsable autonómico de Cultura, permitirá situar a este museo en el año 2024 como “una referencia de primer nivel en la conservación y divulgación del patrimonio marinero”.

“Los trabajos que estamos llevando a cabo supondrán un antes y un después para Bueu y para toda Galicia al recuperar una edificación histórica que es un símbolo para esta villa e incorporar nuevas zonas de visita al museo”, destacó el conselleiro. En este sentido, precisó que el proyecto también posibilitará sumar valiosos fondos para la visita pública. “Son objetos de gran valor que actualmente permanecen guardados y que en muchos casos están relacionados con la figura de Urbano Lugrís, del que conmemoraremos el 50 aniversario de su fallecimiento el próximo 23 de diciembre”, explicó.

Tal y como detalló el conselleiro esta es una actuación compleja debido al traslado de piezas como embarcaciones, a la dificultad de instalar maquinaria o por la necesidad de contar con la colaboración de arqueólogos y la realización de catas. En concreto, fueron trasladadas 11 embarcaciones de gran tamaño y antigüedad y se localizaron 54 pesos empleados para la maduración del anchoado que quedarán depositados en el propio museo.

Uno de los objetivos de estas obras actualmente en marcha es resolver los problemas de la envolvente del edificio y del acondicionamiento de las salas. Para eso, se está actuando sobre las cubiertas y la fachada a la plaza Massó, así como en la Sala Lugrís y Salazón Piñeiro y en las naves de la antigua conservera y de atadores para mejorar las condiciones de accesibilidad y seguridad.

Recuperar las estructuras originales

En concreto, en el primer piso el objetivo es recuperar la estructura de la antigua salazón de la Salazón de Piñeiro para poner en valor las estructuras originales de piedra al tiempo que se mejora la ventilación natural del espacio sustituyendo los cierres de vidrio por rejas. Además, en la fachada hacia calle Montero Ríos se repondrá la estructura de madera de la zona balconada y se tratará la fachada de piedra.

En el segundo piso, por su parte, la actuación pretende recuperar el espacio original de la antigua tribuna y acondicionarlo para que sirva de sala permanente dedicada a Urbano Lugrís. Esto permitirá mostrarle al público fondos como la serie de seis pinturas de gran formato realizada en los años 40 para el comedor de las trabajadoras de la conservera y que ocupa cerca de 300 metros lineales.

El proyecto se completa en las antiguas conserveras, donde se hará una puesta en valor de la estructura de la cubierta realizada con eucalipto y pendiente para incorporarla al discurso expositivo mediante una zona acristalada que permita hacer visible la estructura desde la sala de exposiciones temporales. También se construirá una nueva fachada de cara a la Plaza Massó y se habilitará una nueva sala de incendios. Finalmente, está previsto mejorar la accesibilidad tanto a la Casa Marinera como a las diferentes zonas visitables.