En el día de ayer, A. M. L. A, vecina de Vigo y 49 años de edad, se encontraba en el domicilio con su hijo. En un momento dado el niño de cinco años de edad, jugando se introdujo en una de las habitaciones, comprobando al intentar salir que se había quedado encerrado.
El niño avisó a su madre, que comprobó que el picaporte se había roto y el niño tampoco podía abrirle desde el interior. Esa situación, motivó la llamada al servicio de Bomberos, que a su vez, informaron del requerimiento a la Sala de Comunicaciones del 092 de la Policía Local de Vigo.
Una vez la Patrulla en el lugar, procedieron a realizar labores de apoyo, mediante el corte de la calle al tráfico debido a la gran afluencia de vehículos que accedían a la misma. De este forma pudieron actuar los bomberos, que entraron por la ventana de la habitación que da al exterior, abriendo la puerta desde dentro.
Logrando así sacar al niño, y comprobando que no había sufrido ningún daño, finalizado sin mayor incidencia el servicio, que quedó en un pequeño susto, que en el futuro, probablemente sea recordado como anécdota en las reuniones familiares.
Este servicio de la Policía Local y Bomberos se suma al realizado la semana pasada en cual se rescató a una anciana que había sufrido una fractura de cadera.
En la actualidad, este tipo de cometidos sigue manteniéndose por encima de la centena, si bien los miembros de protección civil realizan labores de colaboración, logrando así liberar a las Patrullas Policiales del grueso de estas demandas de atención, en su mayoría a ancianos, como consecuencia de caídas en sus domicilios y que no pueden levantarse.

