La formación se opone a que los sábados pasen a considerarse festivos por el encarecimiento de los trayectos
Xoán Carlos González defiende que las mañanas de los sábados deben mantenerse como horario ordinario
El BNG de Redondela rechaza la subida de la tarifa del taxi aprobada por el Gobierno local de PSOE y AER, con el apoyo del PP, al considerar que encarece los desplazamientos de la vecindad y dificulta la movilidad en el municipio.
La formación nacionalista se opone a que los sábados pasen a considerarse como días festivos a efectos tarifarios, una medida que, según señalan, supondrá un incremento de alrededor de un euro en cada trayecto para las personas usuarias.
El portavoz municipal del BNG, Xoán Carlos González, defendió que en Redondela deben mantenerse los sábados por la mañana como horario ordinario para facilitar el acceso de la vecindad a los cascos urbanos.
Según explicó, el taxi es utilizado en muchas ocasiones por personas mayores de las parroquias para desplazarse a Redondela y Chapela con el objetivo de realizar compras, acudir al médico o llevar a cabo gestiones habituales.
“Las mañanas de los sábados son horas de mucha actividad en las que numerosas personas, sobre todo mayores, necesitan desplazarse hacia los centros urbanos”, señaló González.
Críticas a la movilidad municipal
El BNG considera que, en un concello con problemas de movilidad por la falta de transporte urbano, la administración local debería facilitar los desplazamientos de la vecindad y no incrementar los precios.
“En un concello como Redondela, donde tenemos problemas serios de movilidad por falta de transporte urbano, el Concello debe dar facilidades para que los vecinos y vecinas puedan moverse, no subir precios ni poner más obstáculos a la movilidad”, afirmó el portavoz nacionalista.
González también criticó que la alcaldesa, Digna Rivas, haya pasado de anunciar la creación de un servicio de taxi que, según el BNG, nunca llegó a ponerse en marcha, a aplicar una subida de precios que encarece la movilidad de la población.
Desde la formación nacionalista aseguran que comprenden las reivindicaciones de los profesionales autónomos del taxi, afectados también por la subida general de precios y por el incremento de los carburantes.
Con todo, el BNG considera que ese sobrecoste no debe recaer sobre la vecindad de las parroquias que depende del taxi para sus desplazamientos cotidianos.

