Martín exige explicaciones al Gobierno local sobre el enésimo incumplimiento en los plazos de entrega de la obra del ascensor HALO

El concejal popular se interesó durante las comisiones informativas por el estado de los trabajos relacionados con esta infraestructura, cuya última fecha de entrega se fijó para este miércoles 20 de diciembre

El PP de Vigo, a través de su concejal Miguel Martín, ha preguntado este jueves en comisiones informativas al respecto del estado de las obras de construcción del ascensor Halo. El edil ha llamado así la atención sobre un nuevo incumplimiento en la fecha de finalización de los trabajos, anunciada para el miércoles 20 de diciembre.

Según ha recordado, es la fecha que consta en el expediente de modificación de crédito, aprobado el pasado 2 de octubre con los votos en contra de los populares vigueses, en el que se recoge el pago adelantado de 2 millones de euros por el sobrecoste del ascensor. Entonces el Gobierno local justificó que esta acción era necesaria para agilizar el suministro de material.

Para Martín que los trabajos continúen a día de hoy y que no haya visos de que estén finalizados antes de que acabe el año viene a darle la razón al PP, cuando denunció en el pleno que la modificación presupuestaria únicamente era una excusa del Gobierno local para recurrir a los remanentes y evitar verse afectado por las reglas fiscales que volverán a entrar en vigor en 2024.

En este sentido, el edil ha incidido en que días después de aprobarse está modificación de crédito, el propio alcalde admitía públicamente que el ascensor no estaría operativo hasta finales de enero, pidiendo incluso prudencia a la empresa constructora. Por tanto, se ha preguntado ¿cuál fue el verdadero interés de ese adelanto en el pago?.

Dicho esto, Martín ha reclamado explicaciones al Ejecutivo local sobre este “enésimo retraso” y si se ha valorado exigir o no responsabilidades a la UTE adjudicataria. El concejal, ha dicho, “no podemos pasar por alto que, además de los múltiples retrasos, el coste inicial de la obra se ha disparado en un 120%, pasando de los 7 millones inicialmente previstos a los 15,7”. En su opinión, “es algo que nos parece absolutamente desproporcionado y fuera de lugar”.