La dirección del ‘Picacho’ e Inspección Educativa desaconsejan el traslado al centro de la EIM Santa Marta

La previsión del alcalde, Abel Caballero, era mover la Escuela Infantil Municipal al CEIP Ramón y Cajal mientras durasen las obras del Barrio del Cura, sin embargo el movimiento incumple las limitaciones de aforo derivadas de la pandemia

La delegada autonómica, Marta Fernández-Tapias, lamenta que el regidor haya «generado un problema» y le insta a «ofrecer una solución alternativa a los padres» de esta guardería

El traslado de la Escuela Infantil Municipal Santa Marta sigue en el aire. Más si cabe, después de que tanto la dirección del ‘Picacho’- colegio al que tenía pensado derivar los alumnos temporalmente el gobierno de Vigo- como la Inspección Educativa hayan desaconsejado este movimiento al incumplir las limitaciones de aforo derivadas de la pandemia.

Los padres de la Escuela siguen así sin una solución plausible de cara al próximo curso, toda vez que la guardería debe cerrar sus puertas por motivos de seguridad ante el desarrollo urbanístico del Barrio del Cura. Una clausura temporal, hasta que se habilite un nuevo centro en el propio Barrio, pero que dudará aproximadamente dos años, tiempo durante el cual resulta necesaria una solución.

El regidor olívico, Abel Caballero, planteaba el traslado al ‘Picacho’ como posibilidad, señalando que la titularidad del edificio es municipal. No obstante, y más allá de eso, la gestión es autonómica, y ahora la propia dirección del centro se opone también a acoger a más alumnos que supondría una situación de aforo excepcional en un momento muy delicado.

Así, tanto la dirección como la Inspección Educativa coinciden en que el Ramón y Cajal «no está en disposición de asumir la solicitud de traslado, con la cesión de espacios como el destinado al aula de aislamiento del Protocolo Covid u otros anexos al patio cubierto del recreo y la zona común de paso continuo de personal».

Desde la dirección del centro se pone el acento en que la gestión administrativa de la escuela de Santa Marta y la ubicación de su personal supondría «incumplir las limitaciones de aforo derivadas de la pandemia y un problema de adaptación del uso del comedor atendiendo a las actuales normas de seguridad«.

De esta forma, la ubicación de la escuela Santa Marta en el CEIP Ramón y Cajal resulta inviable «sin trastocar normas esenciales de funcionamiento y seguridad».

En este escenario, la delegada autonómica en Vigo, Marta Fernández-Tapias, insta al alcalde a buscar una «solución alternativa a los padres», lamentando que haya «generado un problema». «El alcalde no puede eludir sus responsabilidades culpando siempre a la Xunta. Tenía que haberse pensado las cosas dos veces antes de suprimir un servicio tan importante como una escuela municipal», subraya Fernández-Tapias.

La delegada apunta también que la secuencia de los acontecimientos demuestra que «este asunto nunca fue una prioridad para el alcalde, que en sus cerca de 14 años de gobierno no ha construido una sola escuela municipal en el centro».