La conmoción de Activision-Blizzard

A lo largo de varios años, los ejecutivos de Activision-Blizzard han establecido un ambiente de toxicidad y abuso.

Cualquiera que haya leído mis artículos durante un tiempo se habrá percatado de mis reiteradas críticas contra las grandes productoras. En concreto, no hace mucho tiempo que dirigí dichas críticas hacia Activision-Blizzard.

El gigante de la industria lleva una temporada salpicada de escándalos laborales y polémicas. No obstante, todas ellas palidecen con las noticias que han salido a la luz hace una semana. 

Durante dos años, el mismísimo Estado de California ha estado investigando a Activision-Blizzard. Salarios pésimos, horas de trabajo abusivas, negligencia por parte de la dirección. Finalmente, hace una semana, las autoridades estatales y los empleados han dado un paso al frente y demandado a la compañía abiertamente. 

La verdad es que me cuesta imaginar cómo han mantenido todo esto en secreto. El número de abusos y la manera en la que se han perpetrado me deja boquiabierto. 

No obstante, de entre todas las ofensas por parte de los ejecutivos, la peor es el acoso sexual. 

Si, es horrible que obliguen a los empleados a trabajar más por menos dinero. Si, es deleznable que los administradores deleguen sus responsabilidades y se dediquen a jugar y beber. Es despreciable, que se ignoren las necesidades más básicas para la salud mental y bienestar de los empleados. 

Las mujeres en Blizzard han de soportar todo lo descrito ahí arriba, y además a sus superiores acosandolas verbal y físicamente. 

A lo largo de varios años, los ejecutivos de la empresa han establecido un ambiente de toxicidad y abuso. A menudo los empleados que no caían en gracia se veían obligados a lidiar con una irrazonable carga de trabajo, y las empleadas debían soportar manoseos, bromas de mal gusto, acoso verbal y humillaciones de todo tipo. 

Uno de los principales acusados, el antiguo director creativo A. Afrasiabi, era conocido por molestar, meter mano y demandar favores sexuales a sus empleadas, tanto estando sobrio como borracho. Tan notorio era este ex-director que los empleados comenzaron a llamar a su oficina «La suite Cosby» («The Cosby Suite»), por supuesto nombrada así por el infame Bill Cosby. 

La gota que colmó el vaso fue nada más y nada menos que un suicidio. Una empleada, cuya identidad aún no ha sido confirmada por las autoridades, cometió suicidio durante un viaje de negocios hace ya dos meses. Al parecer su superior directo había acosado a la joven sin descanso, llegando a compartir fotos de la empleada desnuda con sus compañeros. El hombre, cuya identidad tampoco ha sido revelada, fue hallado en posesión de varios juguetes sexuales, con los que aparentemente, acosaba a su víctima. 

Lo que más me molesta a nivel personal, es la hipocresía de esta empresa. Los ejecutivos de Blizzard siempre han pretendido ser parangones de la moral. 

A menudo han forzado artículos sobre la diversidad y el respeto en sus juegos. Sobre la honestidad. Dando largos discursos sobre su apoyo a las causas progresistas con camisetas de la comunidad LGBT. 

Todos sabemos que es una estrategia de marketing, pero no hace que la realidad resulte menos irritante. El mundo tiene un sentido del humor de lo más retorcido.

Porque hace ya tiempo que nos quedó claro Bobby Kotic (CEO de Activision-Blizzard) y su secta de acólitos eran avariciosos ¿Pero esto? Esto es inadmisible. Esto es criminal. 

No iniciamos esta sección para hablar de escándalos. Mi intención es la de compartir y disfrutar este hermoso hobby que he llegado a amar. No obstante, no puedo quedarme de brazos cruzados cuando algo así sucede. No creo que muchos de nosotros puedan unirse a las protestas en las calles de California, aún así, ánimo a cualquier persona interesada en mostrar su apoyo a través de las redes sociales. 

Con un poco de suerte, las víctimas y sus familias conseguirán que se les haga algo de justicia.