El PP denuncia que el Concello ignora el riesgo para los alumnos en O Sello pese a tener un proyecto de demolición de apenas 47.000 euros
El conflicto por la seguridad en el entorno escolar vuelve a situarse en el centro del debate político en Vigo. Las antiguas casas de maestros del CEIP O Sello, en Cabral, permanecen en estado ruinoso pese a que existe desde hace casi dos años un proyecto técnico para su demolición.
La situación, según denuncia el Partido Popular, supone un riesgo directo para los escolares, que conviven a diario con un edificio deteriorado del que se desprenden cascotes.
Un proyecto listo… pero paralizado
La presidenta del PP de Vigo, Luisa Sánchez, ha criticado que el gobierno local encargó en julio de 2024 un estudio que fijaba el coste del derribo en 46.947,93 euros, pero que desde entonces no se ha ejecutado ninguna actuación.
El inmueble, compuesto por seis viviendas distribuidas en tres plantas, se encuentra dentro de la parcela del colegio, muy próximo al patio y a las zonas de paso del alumnado, lo que incrementa la preocupación de la comunidad educativa.
Advertencias de la comunidad educativa
Desde el entorno del centro llevan años reclamando una solución. Las familias y el propio colegio han trasladado en varias ocasiones su inquietud por el estado del edificio, alertando del peligro que supone para los niños.
La caída de fragmentos desde la estructura deteriorada es uno de los principales riesgos señalados, especialmente en un espacio por el que los alumnos transitan a diario.
Un problema que se repite en Vigo
El caso de O Sello no es aislado. Las viviendas de maestros del CEIP Canicouva se encuentran en una situación similar tras haber sido desafectadas en 2023.
Desde entonces, la única medida adoptada por el Concello ha sido la colocación de chapas perimetrales, una solución provisional que no resuelve el problema de fondo.
Presión política y alternativas sobre la mesa
El PP de Vigo reclama que el gobierno municipal actúe de inmediato y aproveche la modificación presupuestaria en tramitación para incluir una partida que permita ejecutar tanto el derribo como la adecuación posterior del espacio.
La propuesta popular contempla una inversión de medio millón de euros para intervenir en ambos centros educativos, una cantidad que consideran asumible tras tres años sin avances.
