La jefa de Alergología de Ribera Povisa, Carmen Mogío, recuerda que las mascarillas “filtran gran cantidad de partículas suspendidas en el aire, incluídas las del polen”

El uso de las mascarillas favorecerá una menor aparición de síntomas relacionadas con la alergia en el exterior “porque filtran una gran cantidad de partículas suspendidas en el aire, incluidas las del polen”. La jefa del servicio de Alergología de Ribera Povisa, Carmen Mogío, subraya además que, en el caso de las personas afectadas por alérgenos ambientales, “las FFP2 son más eficaces porque filtran mayor número de partículas y además se ajustan más fácilmente a la cara”.

Tras una primavera de 2020 en la que los casos de polinosis se redujeron considerablemente porque el confinamiento por la pandemia de COVID coincidió en gran medida con la estación primaveral, este año también se prevé una reducción por el uso generalizado de la mascarilla.

Las lluvias, las temperaturas frías y las nevadas durante el invierno favorecen una primavera con unos niveles de pólenes más altos, al igual que los días soleados y ventosos durante la época estival favorecen la liberación y el transporte de éstos.

En Galicia, la alergia más frecuente es la producida por las gramíneas (también llamadas poáceas) de crecimiento espontáneo. Son un grupo de plantas herbáceas con una distribución cosmopolina, desde el nivel del mar hasta las zonas montañosas, que florecen desde marzo tardío hasta septiembre, siendo los meses de mayor intensidad en nuestra zona los de junio y julio. “Crecen en casi todas partes pero predominan más en zonas del interior, donde la presencia de polen es mayor porque el aire del mar limpia la atmósfera”, precisa.

No obstante, recuerda la especialista, la reducción de casos tan solo afecta a las sintomatologías relacionadas con los pólenes. “En el caso de las alergias a los ácaros del polvo doméstico, que son los de mayor relevancia en nuestra zona, no hemos notado grandes cambios ya que se trata de alérgenos de interior, que se encuentran en nuestros domicilios, donde no solemos llevar la mascarilla”, indica la Dra. Mogío.