ESCLAVA DE LA LIBERTAD

Mediados del siglo XIX. Kaweka, preadolescente africana raptada de su tribu por los esclavistas españoles, llega a Cuba para ponerse al servicio del Marqués de Santadoma, uno de los grandes potentados de la isla. La niña descubre enseguida su don para la curación, y que es la elegida por Yemayá, una diosa de su tierra.Madrid, 2018. Lita es descendiente de Kaweka. Su madre es criada de los Santadoma. Empieza a trabajar en el banco propiedad de la familia, descubre detalles sobre el pasado esclavista de la familia, hasta llegar a sospechar si no será su madre hija ilegítima del anterior marqués de Santadoma.

Autor: Ildefonso FALCONES – Editorial: GRIJALBO. Barcelona, 2022 – Páginas: 624 – Género: Novela Histórica – Público: Adultos


Ildefonso Falcones (Barcelona, 1959) es un abogado catalán aficionado a la historia, que se dio a conocer con la publicación en 2006 de La Catedral del Mar, una interesante novela, un tanto tendenciosa, sobre la construcción de la basílica de Santa María del Mar, en Barcelona. Ese libro se convirtió de manera sorpresiva en el más vendido en la fiesta de San Jordi en Cataluña, y el más vendido en castellano en ese año. Se tradujo a muchos idiomas, e incluso hay una serie que produjo Netflix, en 2018, basada en el libro. El abogado catalán ha escrito otras cinco novelas desde aquélla (no es escritor a tiempo completo). Ésta es la última, que mantiene al escritor en el género que domina, la novela histórica.

En esta ocasión, el autor crea una historia que se basa en la situación de los esclavos en la Cuba del siglo XIX. España ya había prohibido la esclavitud en 1817 (cincuenta años antes que en Estados Unidos, todo hay que decirlo), si bien para los territorios de ultramar, en concreto para Cuba, siguió siendo legal este inhumano régimen de trabajo hasta 1887 aproximadamente. La narración se sitúa en este periodo histórico, en que llega a Cuba Kaweka (después bautizada como Regla, advocación de la Virgen muy venerada en Cuba), una niña africana con un fortísimo carácter, con el que se enfrenta a su injusta situación. Además, la joven presenta muy pronto un don especial, un don de curación, por el que sus compañeros esclavos reconocen la intervención de una de sus diosas.

Paralelamente, en 2018, conocemos a la joven Regla, o Lita, como le gusta ser llamada. Es descendiente de Kaweka. Su madre trabaja para los antiguos esclavistas, ahora empresarios importantes, los Santadoma. Lita, además, descubre (en un giro verdaderamente poco creíble de la novela, en mi opinión) que también tiene el mismo don que su antepasada. Pero considera que su madre ha sido maltratada por sus empleadores, y comienza su particular lucha contra la injusticia.

Está claro que Ildefonso Falcones conoce bien de lo que habla. Utiliza muchos términos de época, ya en desuso, que definen con precisión las diferentes situaciones. La novela tiene un buen ritmo, con un inicio vibrante y rompedor, desagradable también, como son las situaciones sociales que va a tratar. En ese sentido, no engaña al lector, no va a suavizar ningún conflicto ni a usar medias tintas. No se escatiman detalles violentos, irracionales, en la conducta de los blancos sobre los negros. Dentro de esa violencia también aparecen violaciones y otros detalles sexuales. Considero también que es excesivamente maniquea en su planteamiento, siendo los buenos – los esclavos – muy buenos, y los malos – los españoles – muy malos, hasta la caricatura.

Asimismo, se expone el nacimiento de la santería y la mezcla de cultos ancestrales de los africanos con la religión católica, mayoritaria en la isla (los africanos confunden a su diosa Yemayá con la imagen de la Virgen de Regla, y la veneran en la ermita del mismo nombre), en un sincretismo que resulta muy confuso y que todavía se da en la Cuba actual. De igual forma muestra palmario el cinismo de los esclavistas, católicos pero tremendamente inhumanos, sin que los sacerdotes hagan nada por ayudarles a evitarlo. No es nuevo este ataque a la iglesia, en la que tantas veces pagan justos por pecadores.