El recurso había sido interpuesto por ASEJA, asociación que agrupa a empresas como Acciona, Eulen, FCC o Urbaser, y en él solicitaban como medida cautelar la suspensión del procedimiento
El Tribunal Administrativo de Contratación Pública de Galicia acaba de dictar una resolución por la que acepta el recurso interpuesto por la Asociación de Empresas de Gestión de Infraestructura Verde – ASEJA, en el que solicitaba, como medida cautelar, la suspensión del procedimiento de contratación para las zonas verdes de Vigo.
ASEJA es una Asociación Patronal que agrupa a las las empresas privadas líderes en la conservación e implantación de zonas verdes en España. En ella figuran empresas como Acciona, Eulen, FCC o Urbaser.
La resolución emitida por el TAC dice textualmente: «Adoptar a medida cautelar de suspensión da contratación dos servizos de mantemento e conservación das infraestruturas públicas identificadas como zonas verdes do término municipal de Vigo, que inclúen todos os elementos vexetais e non vexetais que as conforman, tanto no seu interior, como perimetrais, agás os excluídos expresamente no PPT, expediente 12853-446 licitado polo Concello de Vigo».
De esta forma, el proceso de contratación sufre otro nuevo revés, después de que sólo 5 empresas -en el contrato anterior habían concurrido 14- se presentasen finalmente al concurso ante las dudas que genera su rentabilidad en las condiciones licitadas.
No en vano, de los 28 millones de euros (sin IVA) por cinco años que contempla el contrato, los salarios se llevarían más de 25 millones. A ello hay que sumarle la compra de equipos, la amortización de la maquinaria ya existente, la necesidad de disponer de una nave de 1.800 metros… Una serie de imperativos que redujeron el interés y que llevaron, a la concesionaria actual, Althenia, a no volver a presentarse.
La resolución del TAC deja en el aire los plazos de un proceso de contratación anunciado por el alcalde Abel Caballero a mediados de mayo. La tramitación había estado parada por la situación de emergencia sanitaria, prorrogándose el contrato de Althenia hasta que entrase en vigor la nueva adjudicación. Un contrato que durante estos años acumula dos huelgas, tres paralizaciones y tres cambios de concesionaria, que derivaron en el consiguiente perjuicio para las zonas verdes de la ciudad.

