Sólo 5 empresas han concurrido finalmente al considerar muchas que no es rentable en las cantidades ofertadas; la actual concesionaria, Althenia, no se ha presentado
De los 28 millones de euros, más de 25 millones se van en salarios. «Luego hay que comprar equipos, amortizar maquinaria, disponer de una nave de 1.800 metros… No da», expone Alfredo Filgueiras, presidente del comité de empresa
El riesgo, vivir una situación similar a la del anterior contrato, que sumó dos huelgas, tres paralizaciones y tres cambios de concesionaria, con el consiguiente perjuicio para las zonas verdes de la ciudad
El pasado jueves, a las 12 de la noche, finalizaba el plazo para presentar ofertas al concurso de Parques y Jardines de Vigo. En el recuento, sólo cinco empresas presentadas, pese a que el contrato parecía reflejar un importante incremento con respecto al anterior. Entonces eran 17,8 millones (sin IVA) por cuatro años de duración. En esta ocasión, la cifra ascendía hasta los 28 (sin IVA) para cinco ejercicios. Es decir, se pasaba de un contrato de unos 3,5 millones al año a otra propuesta de 5,6.
Y sin embargo, «estuvo a punto de quedar desierto«, expone Alfredo Filgueiras, presidente del comité de empresa. El motivo, la dudosa rentabilidad del mismo, que ha derivado incluso en que la actual concesionaria, Althenia, no se presentase.
Los concurrentes son la UTE xardíns Vigo (en la que figuran OHL y la concesionaria de cementerios municipales), la UTE Acciona-Civisglobal, la formada por San José_El Ejidillo, el grupo Raga y ABSA. «Parece un presupuesto holgado, pero no da. Hay grandes empresas que han renunciado», detalla Filgueiras, que recuerda que al anterior concurso habían concurrido «unas 14 ó 15» compañías.
El nuevo contrato incluye dos novedades: el aumento de personal de este servicio; y el incremento de un de las superficies que tendrán que ser atendidas. No en vano, se incorporan el parque de Castrelos y O Castro, dos espacios que en los últimos años contaban con su propio mantenimiento. Se excluyen, con respecto al anterior, las zonas de Montero Ríos y Bouzas propiedad de la Autoridad Portuaria; y las piscinas, parques infantiles y biosaludables, y pistas deportivas, que contarán con su propio concurso.
«De los 28 millones de euros (más IVA), más de 25 millones se van en salarios. Luego hay que comprar equipos, amortizar maquinaria, disponer de una nave de 1.800 metros… No da«, expone Filgueiras, que señala que la actual concesionarioa no se presenta porque «no quiere asumir pérdidas».
En el horizonte, un riesgo: que la situación derive en algo similar a lo que ocurrido con el anterior contrato, que sumó dos huelgas, tres paralizaciones y tres cambios de concesionaria, con el consiguiente perjuicio para las zonas verdes de la ciudad.


Para 3 millones de voltios (o más), los Mojinos Escozios y demás pelagatos no hay tantos aprietes en el presupuesto. Lo caro será hacerle la permanente al dinoseto.