El alcalde de Vigo justifica alargar un lustro la concesión a Vitrasa por la situación derivada de la crisis del Covid-19: «La pandemia y el estado de alarma han tenido una enorme incidencia en el transporte público»
Desde la oposición, el PP se pregunta «qué hay detrás de esta prórroga»; Marea de Vigo recuerda que durante el estado de alarma se continúo, por ejemplo, la tramitación del PXOM; y para el BNG es «un absoluto escándalo»
De ser una concesión «dañina para la ciudad», a considerar su prórroga como «la defensa de los intereses» de esa misma ciudad. Ambas declaraciones, del alcalde de Vigo Abel Caballero, están separadas por el tiempo que transcurre desde finales de 2018 hasta hoy. El mismo periplo en el que el gobierno municipal de Vigo pasó de denunciar la concesión de transporte urbano, con la voluntad de finalizarla, a acogerse a la posibilidad de una prórroga de 5 años.
Un cambio de rumbo de 180 grados que, como ha defendido hoy el regidor, viene provocado por la crisis del Covid-19, cuya «incertidumbre» podría derivar, argumenta, en que no se presentase ninguna empresa al nuevo contrato. «La pandemia y el estado de alarma han tenido una enorme incidencia en el transporte público», ahonda Caballero, quien recuerda que Vitrasa ha visto durante semanas cómo se reducía un 90% el número de viajeros.
Por este motivo, y pese a que, según afirma, «ya estaba todo preparado» para ese nuevo concurso que pusiese fin a la actual concesión -de hace un cuarto de siglo-, la incertidumbre ha convertido a la prórroga en la mejor opción para Vigo. «La prórroga es la defensa de los intereses de la ciudad», ha insistido el regidor, sugiriendo que la alternativa podía derivar en que la urbe se quedase sin el servicio.
Lo que sí que ha anticipado Caballero es que esta ampliación se puede «negociar» con la voluntad de acortarla, pudiendo así licitar de nuevo el servicio cuando se tengan mayores seguridades sobre la situación y el futuro post-Covid.
La oposición coincide
Todas estas explicaciones, como era previsible, no son compartidas por la oposición municipal, donde las tres fuerzas políticas han coincidido en la dureza de sus críticas. Así, el portavoz del grupo municipal del PP, Alfonso Marnotes, ha lamentado que Caballero «se burle de todos los vigueses».
«Es una prórroga exprés tramitada por urgencia, sin transparencia y durante el estado de alarma. Esto significa que el servicio de transporte municipal seguirá siendo anticuado y precario, sin nuevas rutas, con las mismas frecuencias y sin posibilidad de mejora al menos durante cinco años más», ha lamentado, preguntándose «¿qué hay detrás detrás de esta prórroga?» y «¿qué quiere ocultar Abel Caballero?». «Está claro que al alcalde no le interesaba hacer una nueva concesión y tuvo el expediente parado un año, haciendo ahora la prórroga con la excusa de la crisis del coronavirus», ha añadido.
En este marco, el portavoz de Marea de Vigo, Rubén Pérez, ha recordado que otros trámites sí que han seguido su curso durante el estado de alarma. Y se ha referido, de modo concreto, a la tramitación del Plan General. Además, ha destacado que «no está hecho el pliego concesional» y que, por lo tanto, «no da tiempo a licitar». «No entendemos qué pasó. La excusa del Covid-19 no nos vale», ha sentenciado, recordando que esta prórroga supondrá que «durante 5 años más seguiremos teniendo el billete más caro de las grandes ciudades de España«.
En la misma línea, el portavoz del BNG, Xabier P. Igrexas, ha calificado como «absoluto escándalo» la prórroga, después de que el alcalde prometiese durante meses una renovación integral. «Lo que hace Abel Caballero es asegurar 5 años más de lucro y beneficio a una empresa privada«, ha sentenciado.

