El PP de Vigo insta al Gobierno local a devolver el espacio cedido a la FAVEC en el centro municipal de la Princesa una vez rematadas las obras

Fernando G. Abeijón recuerda que Caballero desalojó de la segunda planta de este inmueble a la Federación de Asociaciones Vecinales de Vigo Eduardo Chao con la excusa de la reforma

El PP de Vigo ha instado esta mañana al Gobierno municipal a devolver a la FAVEC su sede, ubicada en la segunda planta del recién inaugurado edificio de la plaza de la Princesa, tras la reforma integral a la que fue sometido. Así lo ha exigido el concejal popular Fernando G. Abeijón, al tiempo que ha reprochado el retraso de estas obras, cuyo plazo previsto era de 13 meses, “y la mala gestión de Ayuntamiento de Vigo las ha extendido 2 años”.

Abeijón ha recordado que Caballero procedió al desalojo de Federación de Asociaciones Vecinales de Vigo Eduardo Chao “con la excusa de la reforma” si bien las discrepancias entre el regidor y la FAVEC son notorias desde hace años. “Sin duda alguna, una vez más la respuesta de Caballero hacia todo aquel que ose discrepar con él y no alabar su gestión”, ha señalado el edil.

El popular ha desvelado, además, que estas obras llevan meses finalizadas, aunque el Ejecutivo local aludió no poder devolver la sede porque no estaba contratado el mantenimiento del ascensor de edificio. “Más que un motivo, parece una excusa”, ha ironizado Abeijón, quien ha calificado de “auténtica vergüenza” el trato que desde Praza do Rei se le ha dispensado a una federación “que aglutina a las asociaciones vecinales la ciudad más poblada de Galicia”.

Desde el PP de Vigo lamentan el periplo vivido por la FAVEC en los últimos meses, que incluso ha recibido el apoyo del presidente de la Confederación Estatal de Asociaciones Vecinales.

Así, en una reciente visita a Vigo Julio Molina anunció que Vigo acogerá en febrero el Consejo Confederal Nacional de la Confederación Estatal de Asociaciones Vecinales, mostrando así su respaldo a la Federación de Asociaciones Vecinales de Vigo Eduardo Chao ante el trato que recibe por parte del ayuntamiento.