El PP de Pontevedra pide anular la subida de la tasa de basura en el Morrazo y reclama una ordenanza “justa y consensuada”

El Partido Popular de Pontevedra ha exigido la anulación inmediata de la subida de la tasa de basura aprobada por la Mancomunidade do Morrazo, al considerar que supone una “carga fiscal desproporcionada” para los vecinos y empresas de la comarca.

Los diputados nacionales Juan Bayón, Pedro Puy e Irene Garrido acompañaron a representantes del PP de Cangas, Moaña y Bueu en una comparecencia en la que denunciaron que la nueva ordenanza implica incrementos de hasta un 600 % en el caso de algunas empresas y que fue aprobada “sin consenso ni diálogo con autónomos, empresarios ni vecinos”.

La portavoz del PP de Bueu, Elena Estévez, hizo un llamamiento a la ciudadanía y a los colectivos afectados para que presenten alegaciones antes del 3 de diciembre, cuando finaliza el plazo de exposición pública. “Es fundamental que entre todos consigamos frenar este ‘taxazo’ y reclamar un sistema de recogida de residuos más justo y eficiente”, afirmó.

Por su parte, la diputada autonómica y portavoz popular en Cangas, Loli Hermelo, criticó que la nueva tasa “no tiene en cuenta la realidad social ni económica de las pequeñas localidades” y aseguró que el aumento “castiga a las familias, a los autónomos y al tejido económico del Morrazo”.

El diputado nacional Juan Bayón explicó que el PP ha presentado en el Congreso y en el Senado proposiciones de ley para derogar la disposición de la Ley estatal de Residuos y Suelos Contaminados, que —según afirmó— “permite a los municipios repercutir el 100 % del coste del servicio sobre los ciudadanos”. Añadió que la Directiva Europea 2018/851 “no obliga a los Estados a subir las tasas de basura”, y que el Gobierno español “ha aprovechado la transposición para aumentar la recaudación”.

El PP insta a los gobiernos locales de Cangas, Moaña y Bueu, gobernados por PSOE y BNG, a “defender a los vecinos por encima de las decisiones del Gobierno central” y a revisar una ordenanza “que multiplica por dos, tres o cuatro el coste de los recibos sin mejorar el servicio de recogida de residuos”.