El cuerpo sin vida del niño desaparecido en el Miño aparece en unas rocas

Mientras el cadáver del padre se encontraba ya el sábado hacia las últimas horas del día, el cuerpo del pequeño no apareció hasta la tarde ayer en unas rocas para la pesca de la lamprea

El operativo de busca localizaba en la tarde de ayer el cuerpo sin vida del niño que el sábado fue arrastrado por la corriente del río junto a su padre, en la playa fluvial de Arbo.

Mientras el cadáver del padre se encontraba ya el sábado hacia las últimas horas del día, el cuerpo sin vida del niño desaparecido en las aguas del Miño no apareció hasta esta última tarde en unas rocas para la pesca de la lamprea.

Fue el resultado de una de un operativo de búsqueda que se activó ayer tras las primeras llamadas de alerta al 112 Galicia después de las siete de la tarde. Las personas que contactaron con el servicio de emergencias explicaron que dos personas, el padre y el hijo, eran arrastradas por la corriente del Miño, a la altura de la playa fluvial, al lado del puente internacional que comunica con Portugal. Junto a ellos estaban también la madre y otro hijo de la pareja, que sí consiguieron salir del agua.

En los primeros instantes, los gestores del Centro Integrado de Atención a las Emergencias pusieron en marcha los protocolos de actuación necesarios para dar respuesta a esta situación de emergencia, por lo que se movilizaron los profesionales de Urgencias Sanitarias de Galicia-061, que enviaron a la zona el helicóptero medicalizado con base en Ourense, los rescatadores del Servicio de Guardacostas de Galicia y de Salvamento Marítimo, los Bomberos de Baixo Miño y GES- SPEIS de Ponteareas, así como el personal de la Comandancia Naval del Miño, Bomberos de Viana (Portugal), autoridades locales y el Grupo de Intervención Psicológica en Catástrofes y Emergencias ( GIPCE) del Colegio Oficial de Psicólogos de Galicia.

De hecho, los profesionales de este equipo especializado en la atención psicológica estuvieron acompañando y prestando apoyo a la familia hasta bien avanzada la madrugada. 

Ya por la mañana, los técnicos de la  AXEGA volvieron a Arbo con los drones para seguir colaborando con los agentes de la Guardia Civil y sus recursos especializados en la búsqueda del niño hasta que encontraron el cuerpo del niño en unas pesqueras.