Balaídos sigue a su ritmo

Las obras del estadio avanzan a golpes mientras que el alcalde, Abel Caballero, continúa dando plazos que se terminan incumpliendo: hoy, que la grada de Marcador estará lista antes de que finalice el año

El 27 de febrero de 2020, poco antes de que la pandemia entrase en nuestras vidas, el alcalde de Vigo, Abel Caballero, anunciaba la aprobación del proyecto constructivo de la Grada de Marcador, en Balaídos. Hoy, más de dos años después, ha comenzado la demolición de la grada.

Poco más de dos años era, también, el plazo inicial dado por el regidor para realizar el conjunto de la obra. O eso dijo, al menos, en el verano de 2014, cuando todavía existía una mínima sintonía entre el Club, el gobierno local y la ciudad. En aquel entonces se afirmaba que el nuevo Balaídos estaría listo a comienzos de 2017 y que costaría unos 25 millones de euros.

Cinco años y más de 1.800 días después de la fecha prometida el estadio continúa a medio hacer, y lo mejor que acumula en su reciente hemeroteca son las propias frases cruzadas entre Club y alcalde. La reforma lleva tiempo siendo, para los primeros, una «chapuza», mientras que el regidor ha hecho célebres expresiones como «el Guggenheim del fútbol europeo» o un estadio «mejor que los de la Champions».

Durante todo este tiempo lo que sí se han acumulado son los problemas y los costes. Sin ir más, lejos, el propio proyecto de la grada de Marcador pasaba en un año de 13,8 a 16,6 millones.

Un mal menor al que se han ido sumando otros mayores, como la famosa concesión administrativa sobre el estadio, que permitiría al Celta hacer un uso comercial de las instalaciones a cambio de un canon anual. Canon que, después de muchas vueltas, se fijó en 890.000 euros, y que acabó perdido también en la marea de promesas y desencuentros.

Hoy, 8 años después de que Caballero y el presidente del Celta, Carlos Mouriño, anunciasen la reforma de Balaídos, el regidor ha vuelto al estadio para fotografiarse con la grada de Marcador a medio derruir. Un grada, afirma, que irá desapareciendo durante la próxima semana. La previsión, apunta, es que esté lista a finales de 2022. Luego ya sólo quedaría la grada de Fondo para acabar una obra que, en teoría, terminaba a comienzos de 2017.