El hombre, «con el pretexto de que el colchón era de mejor calidad y le dolía la espalda», acudía presuntamente al cuarto de la víctima, «manteniendo con ella relaciones sexuales»
La sección cuarta de la Audiencia Provincial de Pontevedra acoge la próxima semana el juicio contra un acusada para el que la Fiscalía pide 11 años y medio de cárcel por abusar sexualmente de la hija de su pareja, menor de edad.
En el escrito de acusación, el ministerio público señala que los hechos tuvieron lugar en octubre de 2016, cuando el procesado, que se encontraba en compañía de su pareja y la hija de 14 años de ésta en una vivienda, acudió al dormitorio que ocupaba la niña «con el pretexto de que el colchón era de mejor calidad y le dolía la espalda».
«Una vez en el dormitorio (…) encontrándose acostados ambos sobre la cama, el procesado, con ánimo de satisfacer su instinto sexual y sin emplear fuerza física para ello, comenzó a acariciar a (la víctima) por todo el cuerpo hasta alcanzar su vagina, introduciéndole dos dedos en su interior. Acto seguido, el procesado penetró vaginalmente a (…) manteniendo con ella relaciones sexuales hasta eyacular, sin que (…) fuese capaz de reaccionar o impedírselo por mor del bloqueo emocional que padeció», reza el escrito del Ministerio Fiscal.
Tras este episodio, continúa la acusación pública, el procesado, «con ánimo de satisfacer su instinto sexual» y bajo el mismo «pretexto de dormir mejor por la calidad del colchón», acudió al dormitorio de la menor en cuatro ocasiones, «penetrándola vaginalmente en todas ellas hasta eyacular».
Esta situación se mantuvo durante varias semanas hasta el segundo fin de semana de noviembre de ese mismo 2016. Durante este tiempo, el procesado «dijo a la menor que, si lo denunciaba o se lo contaba a su madre, él iría a la cárcel pero ella iría a un centro de protección de menores o a un internado perdiendo a su familia y sus amigos», algo que la menor «debido a su edad y desconocimiento, creyó posible».
Por los hechos descritos, la Fiscalía considera a este hombre responsable de un delito continuado de abusos sexuales sobre menor de 16 años, por lo que pide que sea condenado a 11 años y medio de prisión y que se le prohíba acercarse a la menor o comunicarse con ella en un tiempo superior en nueve años a la pena de cárcel. También solicita una indemnización de 25.000 euros para la niña.

