Piden nueve años de prisión para un acusado de maltratar y agredir sexualmente a su expareja

El procesado amenazó a la mujer con prenderle fuego a la casa con gasolina y con los hijos dentro

La sección cuarta de la Audiencia Provincial acoge esta semana un juicio en el que la Fiscalía solicita nueve años y cuatro meses de prisión para un acusado de maltratar y agredir sexualmente a su expareja en Pontevedra.

El procesado, mayor de edad y con antecedentes penales cancelables, mantuvo una relación sentimental con la víctima durante aproximadamente un año y dos meses, ocho de ellos en convivencia en un domicilio situado en Pontevedra.

Tal y como indica el escrito de la Fiscalía, los hechos se remontan a septiembre de 2018. En aquel entonces, estando vigente la relación sentimental entre ambos, el sospechoso se encontraba con ella en el interior de un vehículo de camino a su domicilio cuando, tras comenzar una discusión, la insultó y le propinó dos bofetadas. Además, en una fecha no determinada, el procesado amenazó a la mujer con prenderle fuego a la casa con gasolina y con los hijos dentro, causando en ella un gran temor y desasosiego.

La mujer puso fin a la relación en abril de 2019, aunque el acusado no aceptó la ruptura y acudió en los días posteriores a su domicilio. El día 17 de mayo de 2019, sobre las 07.30 horas, el procesado siguió a la víctima hasta su casa tras verla pasar en su coche. Una vez en el lugar, tras insistir en que le abriese, rompió el cristal de la puerta, por lo que ella decidió dejarle pasar.

«Una vez en el interior de la vivienda el procesado le propuso mantener relaciones sexuales a lo que (la mujer) se negó, por lo que (el acusado), con ánimo de satisfacer sus deseos sexuales, agarró de las muñecas a (…) y la llevó hasta la habitación, donde la sentó sobre la cama y tras un forcejeo la echó sobre la cama, le quitó el pijama y las bragas que llevaba puestas y le tocó con su mano la vagina al tiempo que se ponía encima de ella, la agarraba fuertemente de las muñecas, y le abría las piernas a la fuerza para a continuación penetrarla vaginalmente, mientras (…) le decía que no lo hiciese y trataba de cerrar las piernas para que no la penetrara», recoge el escrito de la Fiscalía.

Posteriormente, el sospechoso la amenazó para que no denunciase diciéndole que lo iba a pasar mal. Como consecuencia de lo ocurrido, la mujer sufrió diversas lesiones y contusiones y presentó denuncia días después.

El juzgado de Instrucción nº2 de Pontevedra acordó la prisión provisional comunicada y sin fianza y la prohibición de comunicarse con ella o en un radio de 200 metros a sus personas, a su domicilio o a cualquier otro lugar en el que se encuentre. Finalmente quedó en libertad imponiéndosele la prohibición de aproximarse a la víctima a una distancia de 500 metros, así como la de comunicarse con ella por cualquier medio, durante el tiempo que dure la causa.