Zona Franca impulsa un proyecto pionero para hacer del hidrógeno el combustible de autobuses urbanos y camiones de la basura de Vigo

Simulación de los paneles sobre el polígono de Balaídos.

Con un presupuesto de 10 millones, la iniciativa implantará paneles solares en las naves del polígono industrial de Balaídos, que generarán electricidad que, mediante un proceso de electrólisis, terminará convirtiéndose en hidrógeno verde

El Consorcio de la Zona Franca de Vigo ha presentado al Gobierno un proyecto de implantación de una planta de producción de hidrógeno verde en el polígono de Balaídos, con Energylab como asesor técnico. Esta iniciativa, susceptible de participar en el programa que presentará el Gobierno al Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, Next Generation EU, permitirá, como aplicación práctica final, suministrar este combustible 100% limpio a los autobuses urbanos de Vigo, a los camiones de la basura, y a los camiones que transportan hasta el Puerto los vehículos que produce el grupo PSA en la ciudad.

Para ello, el proyecto se desarrollará en distintas fases, comenzando por la instalación de paneles fotovoltaicos en las cubiertas de las naves del polígono de Balaídos. De este modo se inicia el proceso de electrólisis, que utiliza la corriente eléctrica para separar el hidrógeno del oxígeno que hay en el agua, por lo que, al producirse la electricidad mediante una fuente renovable, la producción de energía se produce sin emitir dióxido de carbono a la atmósfera.

La planta generará y suministrará hidrógeno verde, a partir de esa energía solar, para dar servicio al sistema logístico de las diez empresas allí instaladas, entre ellas el Grupo PSA, así como a los servicios municipales de transporte de pasajeros y recogida de residuos. El presupuesto es de 10,1 millones y el Consorcio aportará el 40% de fondos propios, 4 millones de euros.

El destino del hidrógeno renovable que se genere en la planta es una flota que está integrada por 60 carretillas de las empresas del polígono de Balaídos, 10 camiones de transporte de vehículos que realizan la ruta entre el centro de producción y el área portuaria, así como 10 camiones de recogida de basura del servicio urbano y 5 autobuses urbanos.

El consumo diario será de 468 kilogramos de hidrógeno al día, unas 140 toneladas de hidrógeno renovable al año, que evitarán el consumo de 684.000 litros de gasóleo anuales que emitirían 1.875 toneladas de CO2, lo mismo que 340 trenes Alvia Vigo-Madrid o 120 vuelos Vigo-Madrid o el recorrido anual de 35 autobuses urbanos.

Generación de empleo

El proyecto abre nuevas oportunidades de generación de empleo sostenible y de actividad económica. La estimación de empleo en este proyecto son 500 puestos entre directos e indirectos en todo el proceso, tanto en la fabricación de los componentes, diseño de la instalación y montaje, como en el transporte de hidrógeno, mantenimiento y suministro.

La iniciativa, que ya se ha entregado al Ministerio de Transición Ecológica, estará plenamente operativo en 2025. Así, el año que viene se realizarán los correspondientes proyectos técnicos, permisos y licitaciones. En el 23 se pondrá en marcha la instalación fotovoltaica, y en el 24 se activará la instalación de suministro de hidrógeno.

El hidrógeno renovable o verde es una solución sostenible clave para la descarbonización de la economía y para lograr la neutralidad climática en 2050, con el objetivo de crear una economía verde de alto valor añadido. Ahí juega un papel importante la creación de “valles” o “clústers” de hidrógeno, donde se concentre la producción, transformación y consumo. La Hoja de Ruta del Gobierno prevé para 2030 una capacidad instalada de electrolizadores de 4 GW (gigavatios), así como movilizar 8.900 millones de inversión y un 25% de consumo de hidrógeno en la industria.

Las autoridades durante el acto de presentación.

En este sentido, el delegado del Consorcio, David Regades, ha destacado que «Vigo se coloca a la vanguardia de los proyectos energéticos de Europa», mientras que el alcalde, Abel Caballero, se ha referido al mismo como un «proyecto excepcional, óptimo e idóneo para la Europa actual». «Estamos en el modelo de Europa camino del año 2030. Pero lo tendremos muchísimo antes. Es un proyecto verde, de facilitar movilidad con emisión de cero gases de efecto invernadero», ha subrayado.