El Plan de Acción Comunitaria beneficia a colectivos vecinales, asociaciones de mujeres rurales y comunidades de usuarios de aguas para impulsar la actividad social y cultural
Un total de 40 entidades del área de Vigo han recibido 365.000 euros de la Xunta de Galicia para mejorar sus instalaciones y equipamientos a través del Plan de Acción Comunitaria, una iniciativa destinada a reforzar el tejido asociativo y favorecer la actividad social, cultural y vecinal.
La delegada territorial de la Xunta en Vigo, Ana Ortiz, visitó este lunes la Asociación de Vecinos Val do Fragoso, donde pudo conocer las mejoras realizadas en el local social del colectivo gracias a estas ayudas autonómicas.
La representante del Gobierno gallego destacó la importancia de contar con espacios adecuados para el desarrollo de las actividades de las asociaciones, que desempeñan un papel fundamental en la convivencia y la dinamización de barrios y parroquias.
Más de 1,1 millones para asociaciones de Pontevedra
El Plan de Acción Comunitaria cuenta con una dotación global de tres millones de euros y ha permitido que cerca de 300 colectivos de toda Galicia acometan mejoras en sus infraestructuras o incorporen nuevos equipamientos.
La provincia de Pontevedra concentra el mayor número de entidades beneficiarias, con 103 colectivos que reciben más de 1,1 millones de euros para desarrollar un total de 115 proyectos.
De estas actuaciones, 97 corresponden a obras de mejora y otras 18 a la adquisición de equipamiento, lo que permitirá modernizar instalaciones y facilitar las actividades que desarrollan las asociaciones.
Dentro de estas cifras provinciales, las 40 entidades del área viguesa concentran ayudas por valor de 365.000 euros.
Apoyo al movimiento vecinal y a la vida comunitaria
Las subvenciones están dirigidas a asociaciones vecinales, colectivos de mujeres rurales y comunidades de usuarios de aguas, con el objetivo de atender las necesidades de unas entidades que contribuyen a mantener la actividad comunitaria en sus respectivos territorios.
A través de estas inversiones, el Gobierno gallego busca mejorar las condiciones de los espacios de encuentro y fortalecer la participación ciudadana, especialmente en aquellos lugares donde el movimiento asociativo constituye uno de los principales motores de la vida social.

