Se modifica también el horario comercial, que puede adaptarse a la nueva franja de limitación de la movilidad nocturna
Vigo, y casi toda Galicia a excepción de tres municipios con restricciones máximas -O Grove, Carballeda de Valdeorras y A Pobra do Caramiñal- estrenan hoy el primer fin de semana con cenas en restaurantes tras meses de duras restricciones. Algo que será posible gracias a la prolongación del toque de queda, que después de casi cien días fijado a las diez de la noche alcanza desde hoy las 23 horas. El objetivo es adaptarse al horario de verano y facilitar ese servicio de cenas.
Por lo tanto, este fin de semana ya se puede cenar en restaurantes con cita previa o reserva en grupos de cuatro personas en interiores, y seis personas en exteriores, salvo en los tres ayuntamientos mencionados, que continúan cerrados perimetralmente y mantienen la hostelería cerrada.
Asimismo, se modifica también desde hoy el horario comercial, que puede adaptarse al mencionado toque de queda, estirándose más allá de las 21.30 horas, límite fijado hasta la fecha.
Además, se modifica el régimen de visitas en las residencias de mayores. A partir de este viernes, con cita previa, los residentes podrán recibir visitas de quienes de forma individual lo soliciten, al tiempo que podrán salir hasta tres veces por semana, durante cuatro horas en cada ocasión, para hacer gestiones o realizar otro tipo de actividad personal.
Lo que no varía es el cierre perimetral de Galicia, una decisión que, junto al resto de medidas vigentes, no se revisará hasta que finalice el mes de abril, período fijado por el comité clínico para evaluar la incidencia epidemiológica del virus en la Comunidad.

