Vuelta al cole en mitad de una pandemia

Padres de Salesianos llevando a sus hijos a clase.

Los colegios de Vigo reciben a los alumnos de Infantil y Primaria cumpliendo el protocolo y con relativa normalidad

Educación se compromete a incrementar las ayudas a las ANPAs que gestionan comedores escolares

Hoy no era un día más en la ciudad, aunque pudiese parecerlo en plena rampa de salida de este verano caluroso gobernado por el sol. El calendario marca el 10 de septiembre, y eso significa el primer escalón de la vuelta al colegio: miles de alumnos de Infantil y Primaria desfilando hacia sus centros 6 meses después. Un aterrizaje en la ‘nueva normalidad’ que no deja de añorar la ‘vieja normalidad’ o la ‘normal normalidad’, valga la redundancia para el caso.

«Todo está yendo bien. Se agradece recuperar las rutinas y un poco de ‘normalidad’«, relata Javier desde las puertas de Las Acacias, otras vez con ese dichoso palabro entre los labios. Una situación que se repite también en el centro de Vigo.

En la calle Venezuela la grúa trabaja ya en Maristas. Son las 8.40 de la mañana, pero hay que garantizar el espacio adecuado para que no haya aglomeraciones. Aunque hoy, por fortuna, todo fluye. Falta la ESO y el Bachilerrado por sumarse a la ecuación. «Y estamos en período de adaptación. Una hora y media y lo recogemos», recuerda José María, uno de los padres de este centro.

Un poco más arriba, en Salesianos, la estampa es casi perfecta. Una fila india de padres y de niños, todos ataviados con su mascarillas. Todos cumpliendo normas y distancias. No hay caos, no hay apenas tráfico, no hay, todavía, grandes aglomeraciones. Habrá que esperar a la próxima semana: el día 16 estarán todos los cursos en activo.

Maristas a primera hora.

Compromiso de Educación

Y para que nada falte, la Consellería de Educación se comprometía también en las últimas horas a poner su granito de arena, prometiendo el incremento de las ayudas a las ANPAs que gestionan comedores escolares. El objetivo, «facilitar las medidas de adaptación sin que esto suponga un perjuicio para las familias en el precio del menú«.

En este contexto, el gobierno gallego está apunta que está trabajando en un protocolo específico para el funcionamiento de los comedores escolares, que será sometido a la evaluación y asesoramiento del Comité Clínico.