Vitrasa rompe las negociaciones y el comité continuará con las movilizaciones

Desde Vitrasa se apunta que el Comité no sometió a la Asamblea de trabajadores las últimas ofertas presentadas por la empresa en su objetivo de seguir manteniendo la «huelga y el chantaje permanente»

La dirección de Vitrasa, concesionaria del autobús urbano de Vigo, ha dado por rotas las negociaciones con el comité de empresa, que, por su parte, ha anunciado que continuará con las movilizaciones.

La empresa toma la determinación de romper las negociaciones hasta que el Comité de Empresa «esté dispuesto a negociar y poner fin a la huelga, abandonando la actitud chantagista que hace que sea imposible llegar a acuerdos de ningún tipo».

«La empresa no está dispuesta a seguir negociando bajo permanentes presiones con ataques personales y coacciones hacia aquellos que no desean secundar el derecho a la huelga y en la que cabe recordar, se produjeron más de 50 ataques violentos a la flota durante lo último año», subrayan en un comunicado.

Desde Vitrasa se apunta que el Comité no sometió la Asamblea de trabajadores las últimas ofertas presentadas por la empresa en su «objetivo de seguir manteniendo la huelga y el chantaje permanente a la ciudadanía, a sus compañeros y a la empresa».

La empresa, prosiguen, ofreció varias opciones, retirando siempre las sanciones interpuestas por detener servicios en la noche del Marisquiño, e incrementando a la oferta inicial hasta una subida salarial de 3% desde enero de 2023 que se consolida en 2024, aceptar otras de sus reivindicaciones, como mejorar el calendario de vacaciones, un plus de nocturnidad de taller y mayor flexibilidad en los cambios de turnos y descansos entre trabajadores, además de un pago de 500 euros la cada trabajador, y «todo esto para desconvocar esta huelga, sin pedir nada cambio, y seguir con la negociación del convenio en un clima de normalidad».

«El daño que el Comité está haciendo a la ciudadanía, a los propios compañeros y la empresa es enorme e incomprensible. Vitrasa insiste en la necesidad de que debe respetarse el derecho al trabajo y no defender el éxito de una huelga que se mantiene por las presiones ejercidas por el Comité a trabajadores que no desean secundarla», concluyen.