Vithas Vigo estrena un innovador equipo para tratar piedras en el riñón de hasta 3 centímetros en menos de una hora

El Dr. Antón Zarraonandia con el Laser Holmio 140.

Se trata de uno de los equipos más potentes del mercado y el único de esta potencia que existe en Galicia, y permite tratar un problema que afecta al 15% de la población

El Hospital Vithas Vigo acaba de incorporar un ureterorrenoscopio semirrígido ultrafino, un ureterorrenoscopio flexible y un láser de holmio de 140W que permiten tratar cálculos -piedras en el riñón- de hasta tres centímetros en menos de una hora, y, por tanto, de manera ambulatoria. Con este equipamiento, el Hospital ha abierto una nueva Unidad de Manejo Integral de la Litiasis de las Vías Urinarias a cargo del urólogo Dr. Antón Zarraonandía Andraca. 

El Dr. Zarraonandía Andraca indica que este es «uno de los equipos más potentes del mercado», y es el más potente de los que hay, actualmente, en Galicia. 

Los cálculos urinarios son piedras que se generan en el riñón. La gran mayoría de ellas son de calcio, si bien, otras pueden ser de ácido úrico. Los cálculos se generan por defectos en el metabolismo que se asocia generalmente a una dieta inadecuada y a una disminución de la ingesta hídrica, es decir, beber poca agua a diario. Al proceso de formación de cálculos se le conoce, en Medicina, como litiasis. 

La mayoría de las veces, en casi nueve de cada diez casos, los pacientes son capaces de expulsar los cálculos solos, pero un diez por ciento necesitan un tratamiento. El tratamiento clásico de los cálculos es con litotricia extracorpórea. Esta técnica requería de hasta tres o cuatro sesiones. Incluso hay cálculos muy duros que no se pueden fragmentar con esta técnica, o no es posible darle un tratamiento porque no se ven.  

Cálculos de hasta tres centímetros 

El nuevo equipo del que dispone el Hospital Vithas Vigo permite tratar cálculos de hasta tres centímetros en una única sesión, con una única intervención de menos de una hora. La operación es ambulatoria y el paciente se va a su casa el mismo día, o al día siguiente, en función de la hora del tratamiento.  

Con los ureterorrenoscopios y el láser de holmio adquiridos es posible tratar, fundamentalmente, los cálculos de hasta tres centímetros ubicados en cualquier parte de la vía urinaria, es decir, desde el riñón, hasta la vejiga, pasando por el uréter.

Los cólicos renales más comunes son dolor intenso en la espalda, sangre en la orina, fiebre y escalofríos, vómitos, y una sensación de ardor al orinar. La mayor complicación que pueden presentar son el dolor intenso y constante, sobre todo a la hora de orinar. También pueden presentar fiebre que, si no es tratada a tiempo, podría desencadenar un shock séptico grave. 

Los cálculos urinarios son más frecuentes entre hombres que en mujeres. Suele aumentar su incidencia a partir de la tercera o cuarta década de edad, presumiblemente debido a los hábitos alimenticios, la ingesta hídrica y factores metabólicos de cada paciente. Así, un 15% de la población padecerá de cólicos renales, y un 10% de ellos requerirá tratamiento quirúrgico.  

Tratamiento de la hiperplasia de próstata 

El laser de holmio, además del tratamiento de los cólicos renales, sirve para el tratamiento de la hiperplasia benigna de próstata. Es una técnica de ultima generación, y consiste de forma endoscópica (procedimiento mínimamente invasivo que se realiza a través de la uretra), y utilizando el laser de holmio, en extraer la parte de la próstata que produce los síntomas obstructivos en la orina.  

Este procedimiento permite el tratamiento de próstatas de cualquier tamaño. Suele durar una hora, se realiza con anestesia espinal o general, y el ingreso es de 24 horas. El paciente necesitará una sonda durante 48 horas. Las principales ventajas de esta técnica frente a otras más clásicas son el escaso sangrado que produce, el corto tiempo de cirugía, de ingreso y de sonda vesical.