En esta acción, realizada el pasado 10 de noviembre, 40 voluntarios plantaron 500 árboles autóctonos, contribuyendo a la recuperación de un espacio degradado y a la lucha contra el cambio climático
La localidad pontevedresa de Redondela, cercana a Vigo, ha sido escenario de la última reforestación organizada por Bosques Northgate, la iniciativa de la compañía Northgate Renting Flexible en su apuesta por el desarrollo sostenible. En esta acción, realizada el pasado 10 de noviembre, 40 voluntarios plantaron 500 árboles autóctonos, contribuyendo a la recuperación de un espacio degradado y a la lucha contra el cambio climático.
Esta plantación forma parte del programa Bosques Northgate, que ya ha completado ocho reforestaciones en España con un total de 4.000 árboles. Vigo, junto con otras ciudades como Madrid, A Coruña, y Málaga, se convierte en uno de los puntos clave de esta iniciativa que busca compensar emisiones de CO2, preservar la biodiversidad y restaurar el equilibrio de los ecosistemas.
Un impacto positivo en el medio ambiente
Gracias a esta reforestación, se espera compensar alrededor de 36 toneladas de dióxido de carbono, demostrando cómo iniciativas locales pueden tener un impacto global significativo. Además de absorber CO2, estas acciones ayudan a consolidar bosques mixtos autóctonos, esenciales para la biodiversidad y la salud del planeta.
Northgate colabora con Bosquia para garantizar que las plantaciones cumplan criterios científicos y medioambientales rigurosos. Esta alianza refuerza el compromiso de la compañía con la sostenibilidad, sumando esfuerzos para combatir el calentamiento global.
Más allá de la reforestación
Bosques Northgate no solo se enfoca en la plantación de árboles, sino que también busca fomentar la participación activa de sus clientes, empleados y sus familias en actividades de concienciación medioambiental. Esta iniciativa refuerza los valores de la empresa y su compromiso con el bienestar de la sociedad.
Con cada árbol plantado, Vigo y su entorno no solo recuperan espacios naturales, sino que también se posicionan como ejemplos de sostenibilidad, demostrando cómo la acción local puede ser clave para enfrentar los desafíos globales.

