La ciudad olívica se encuentra entre las siete gallegas delimitadas por la Xunta como áreas sensibles ante futuras inundaciones
La Xunta de Galicia ha incluido a Vigo entre los siete municipios seleccionados para desarrollar zonas de inundación controlada, como parte de una estrategia para prevenir los riesgos derivados de lluvias intensas. En la ciudad olívica, la actuación se centrará en el río Lagares, específicamente en la zona de Sárdoma, donde se habilitará un espacio diseñado para contener el agua en caso de episodios de precipitación extrema.
Esta intervención tiene como objetivo proteger las áreas urbanas y las infraestructuras próximas, mitigando el impacto de posibles desbordamientos y garantizando una mejor gestión de los caudales. Con un presupuesto inicial de 2 millones de euros para 2025, la Xunta priorizará actuaciones en municipios considerados sensibles, como Vigo, Pontevedra, Vilagarcía de Arousa, Bueu, Baiona, Cuntis y Ponteceso.
Una estrategia global contra las inundaciones
La creación de estas zonas de inundación controlada se enmarca dentro del Plan de Gestión del Riesgo de Inundación (PXRI) 2021-2027 de la cuenca Galicia-Costa. Este plan identifica 198 áreas con riesgo significativo de inundación en Galicia, y las actuaciones en Vigo forman parte de un paquete más amplio que busca proteger tanto el entorno urbano como el medio natural.
Además de la zona de Sárdoma en el Lagares, otras actuaciones destacadas incluyen la laminación controlada en el río Valdecorvos (Pontevedra) y la renaturalización de la cuenca del río Gallo (Cuntis). Estas iniciativas se complementarán con el desarrollo de corredores fluviales verdes, una medida destinada a reducir el riesgo de inundaciones mediante la protección de la vegetación ribereña.
Vigo, clave en la planificación
La inclusión de Vigo en este proyecto subraya la necesidad de anticiparse a los riesgos climáticos en la mayor ciudad de Galicia. La ciudad olívica, con un entramado urbano que convive estrechamente con el río Lagares, se enfrenta a un desafío constante ante episodios de lluvias torrenciales. Con esta actuación, la Xunta busca reforzar la resiliencia de la ciudad frente al cambio climático y asegurar la protección de sus ciudadanos e infraestructuras.
Mientras se ejecutan estas primeras actuaciones, la Xunta ya trabaja en la planificación del próximo plan de gestión, que cubrirá el período 2028-2033, consolidando a Vigo como un punto estratégico en la lucha contra los riesgos de inundación en Galicia.

