El congreso científico iMarCo 2026 se celebra hasta el 4 de septiembre en el MARCO y aborda cómo el cambio climático y la actividad humana están alterando la conexión entre los ecosistemas acuáticos
Lo que ocurre aguas arriba de un río puede terminar dejando su huella muchos kilómetros después, en un estuario, en la costa o incluso en mar abierto. Los ecosistemas acuáticos forman una red en la que organismos, nutrientes, materia y energía circulan sin atender a las fronteras que habitualmente se utilizan para estudiarlos.
Esta visión global es la que reúne desde este miércoles en Vigo a investigadores de diferentes países con motivo del VIII International Marine Connectivity Conference (iMarCo 2026), un encuentro científico que se desarrollará hasta el 4 de septiembre en el Museo de Arte Contemporánea de Vigo (MARCO).
Organizado por el Centro de Investigación Mariña de la Universidade de Vigo (CIM-UVigo), en colaboración con el Instituto de Investigacións Mariñas-CSIC (IIM-CSIC), el congreso da este año un paso más en su planteamiento. Por primera vez, amplía su tradicional enfoque marino e incorpora de forma transversal los sistemas fluviales.
Bajo el lema Connectivity across water realms for ecosystem resilience, iMarCo plantea el denominado Aquatic Nexus, una concepción que considera los ambientes de agua dulce y marinos como piezas de un mismo sistema.
Una conexión que no termina en la costa
El investigador del grupo Future Oceans Lab del CIM y presidente del comité organizador local, Andreu Blanco, abrió el encuentro planteando las tres grandes cuestiones que marcarán las jornadas: cómo están conectados los sistemas acuáticos, por qué son importantes esas conexiones y cómo cambian con el paso del tiempo.
“La conectividad no termina en la línea de costa. Los ríos, los estuarios, los hábitats costeros y el océano abierto forman parte de un mismo sistema interconectado”, explicó.
Durante los tres días de congreso se estudiarán estas relaciones desde diferentes escalas y disciplinas, desde los sistemas de agua dulce hasta los marinos y desde los factores que están impulsando cambios ambientales hasta los desplazamientos individuales de los organismos.
La decana de la Facultad de Ciencias del Mar de la UVigo, Elsa Vázquez, destacó además la elección de Vigo como sede, una ciudad cuya historia, cultura y economía mantienen desde hace siglos una estrecha relación con el mar y que, por su posición en la costa atlántica europea, constituye un escenario destacado para la investigación marina.
Vázquez incidió en la necesidad de que el conocimiento científico contribuya también a afrontar problemas como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la contaminación marina, la gestión sostenible de los recursos o la transición hacia una economía azul sostenible.
Por su parte, la directora del IIM-CSIC, Beatriz Novoa, defendió la necesidad de superar el estudio aislado de los distintos ecosistemas. Los organismos marinos y de agua dulce realizan migraciones y participan en procesos de intercambio y flujos de energía que obligan a analizarlos de manera conjunta.
En este contexto, puso a las rías gallegas y, particularmente, la ría de Vigo como ejemplos de la estrecha relación existente entre las actividades humanas y el medio marino.
De los ríos al océano abierto
El programa de iMarCo 2026 se estructura alrededor de una idea amplia de conectividad: los intercambios de organismos, nutrientes, materia y energía entre ríos, estuarios, áreas costeras, mares y océanos. Unos procesos que influyen directamente en el funcionamiento de los ecosistemas, la biodiversidad y la distribución de las especies.
El congreso cuenta con tres grandes bloques científicos. El primero analiza las conexiones entre los sistemas de agua dulce y marinos; el segundo estudia cómo el cambio climático y otras presiones humanas están modificando esas relaciones; y el tercero se centra en los movimientos de los propios organismos como motores de la conectividad ecológica.
Entre los asuntos que se abordarán figuran también las tecnologías de seguimiento y rastreo de organismos acuáticos, herramientas que permiten conocer sus desplazamientos, patrones migratorios, utilización de los hábitats y movimientos entre distintos ambientes.
La cita reúne además a especialistas internacionales como Audrey M. Darnaude, vinculada a instituciones científicas francesas; Jesse O’Hanley, de la University of Kent; y Esben Moland Olsen, del Institute of Marine Research de Noruega.
El programa se completa con sesiones científicas, presentaciones de pósteres, talleres y espacios de intercambio entre investigadores. Vigo se convierte así durante tres días en un punto de encuentro internacional para avanzar en una cuestión cada vez más relevante: comprender las conexiones del agua para poder proteger mejor unos ecosistemas sometidos a una creciente presión ambiental.

