El proyecto EcoCerco 2 instala un sistema térmico inteligente a bordo de un barco de cerco para reducir los conflictos entre la actividad pesquera y la fauna marina
La flota de cerco gallega comienza a probar una nueva tecnología que podría cambiar la forma de prevenir los daños provocados por los cetáceos durante las faenas de pesca. El proyecto EcoCerco 2, impulsado por ARVI junto al Bottlenose Dolphin Research Institute (BDRI), ha iniciado los primeros ensayos de una cámara térmica inteligente equipada con inteligencia artificial capaz de detectar automáticamente la presencia de estos animales en el mar.
El sistema será instalado durante los próximos días en un buque de la flota de cerco gallega, donde comenzarán las pruebas en condiciones reales de trabajo.
Alerta temprana desde el puente del barco
La cámara incorpora tecnología térmica específicamente diseñada para localizar fauna marina, un amplio campo de visión y un sistema de inteligencia artificial que identifica automáticamente los animales detectados.
Toda la información podrá visualizarse en tiempo real desde el puente del barco mediante pantallas o dispositivos móviles, permitiendo alertar a la tripulación antes de que se produzcan interacciones con los cetáceos que puedan provocar daños en las artes de pesca.
Compatibilizar pesca y conservación
Esta actuación forma parte de la primera línea de trabajo de EcoCerco 2, centrada en recopilar información objetiva sobre la relación entre los cetáceos y la pesca de cerco mediante sistemas de videograbación y observadores científicos.
El proyecto también incluye un estudio socioeconómico para cuantificar el impacto económico que estas interacciones generan sobre la flota gallega, así como un análisis jurídico sobre posibles mecanismos de compensación por los daños sufridos.
Con esta iniciativa, ARVI y el BDRI pretenden desarrollar soluciones innovadoras que permitan compatibilizar la conservación de la biodiversidad marina con la rentabilidad y la seguridad de la actividad pesquera.
El proyecto cuenta con la colaboración de la Fundación Biodiversidad, dentro del Programa Pleamar, y está cofinanciado por la Unión Europea a través del FEMPA.

