El nuevo desarrollo urbanístico ocupará 22.000 metros cuadrados y combinará uso residencial mayoritario con integración paisajística y protección del patrimonio
El Concello de Vigo impulsa un nuevo ámbito urbanístico de aproximadamente 22.000 metros cuadrados en el entorno de Castrelos que permitirá la construcción de unas 156 viviendas, de las cuales 47 contarán con algún tipo de protección pública, lo que supone el 30% del total.
El proyecto destinará el 90% de la superficie a uso residencial y el 10% a uso terciario, con el objetivo de incrementar la oferta de vivienda en la ciudad y facilitar el acceso a precios asequibles para familias trabajadoras.
Vivienda accesible para la clase trabajadora
El regidor destacó que el elemento más relevante de esta actuación es su enfoque social. “Estamos hablando de vivienda a precios accesibles, pensada para rentas de la clase trabajadora, para que no tengan que dedicar una parte excesiva de su salario a la compra o al alquiler”, subrayó.
El desarrollo se enmarca en la estrategia municipal de impulso de nueva vivienda, especialmente protegida, ante la creciente demanda y el encarecimiento del mercado inmobiliario en Vigo.
Integración paisajística y respeto al patrimonio
La ficha urbanística del ámbito establece las condiciones que deberá respetar la ordenación, poniendo especial énfasis en la integración paisajística y en la conservación del entorno.
El planeamiento obliga a incorporar arbolado autóctono en zonas verdes y espacios libres, así como a preservar elementos catalogados existentes en la zona, entre ellos hórreos, edificaciones tradicionales y muros de contención de piedra.
Además, el desarrollo deberá integrarse cuidadosamente en un entorno de elevado valor patrimonial, dado que se sitúa próximo a la Necrópole de Santa María de Castrelos, al Bien de Interés Cultural de Castrelos y a la antigua escuela unitaria de Castrelos.
Crecimiento urbano compatible con la protección histórica
Con esta iniciativa, el Concello busca compatibilizar el crecimiento urbano con la protección del patrimonio histórico y natural, avanzando en nuevos desarrollos que amplíen la oferta residencial sin renunciar a la identidad del territorio.
El proyecto supone un paso más en la política municipal orientada a generar suelo para vivienda protegida y asequible, en un contexto en el que el acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los principales retos sociales de la ciudad.

