La concelleira de Medioambiente apunta a las analíticas del Gobienro gallego y el PP acusa al ejecutivo municipal de “incompetencia” y “mentir descaradamente”
Vigo ha vuelto a revalidar su liderazgo en el número de banderas azules en España, con un total de 12 distintivos, pero ha perdido uno importante: el de la playa de Samil. La noticia ha abierto un nuevo frente político entre el gobierno local y la oposición del Partido Popular, con un cruce de declaraciones marcado por acusaciones mutuas sobre la calidad del agua y las competencias en el control ambiental.
La concelleira de Medioambiente, Nuria Rodríguez, señaló que aunque los análisis muestran que el agua en la desembocadura del río Lagares es “muy buena”, no alcanza la calificación de “excelente” que exige el distintivo de bandera azul. “Este año habíamos solicitado la decimotercera, pero os resultados das analíticas realizadas pola Xunta nos impiden obtenerla”, explicó Rodríguez, quien también dejó caer dudas sobre el papel del gobierno autonómico en el proceso: “Queremos saber cómo e cando realizaron as analíticas… Que casualidade”, remató con ironía.
Desde el grupo municipal del Partido Popular, su portavoz Miguel Martín respondió con dureza, acusando al ejecutivo de Abel Caballero de buscar culpables externos para encubrir su propia responsabilidad: “No es casualidad que el gobierno de Caballero eche siempre la culpa a la Xunta de su propia incompetencia. Es al Concello a quien le compete mantener la calidad de las aguas”, afirmó.
Martín también reprochó que fuese la concejala y no el propio alcalde quien diera explicaciones, y calificó la situación como “un nuevo fracaso que no asumen, culpando a los demás y huyendo de sus responsabilidades”. El portavoz popular fue especialmente crítico con las insinuaciones del Concello sobre el calendario de las mediciones: “Deslizar que si el Concello hiciese los análisis los resultados serían otros es un ataque gravísimo a la profesionalidad de los funcionarios que garantizan la salubridad de las aguas”.
Por último, lanzó una reflexión directa: “¿Qué más da la fecha de las mediciones? ¿Acaso insinúan que el agua no debe ser excelente todo el año?”, cuestionando el fondo del argumento esgrimido por el gobierno municipal.

