Vigo, el agua más cara de Galicia

En Ourense los vecinos pagan de media 180 euros al año por el servicio; en Lugo, 216 euros, en Pontevedra, 261 euros; en A Coruña, 264 euros; mientras que en Vigo el coste alcanza los 305 euros anuales

Vigo es la ciudad gallega con el agua más cara de Galicia, con un gasto medio de 305 euros al año por hogar. Una situación que se produce después de que el precio del bien básico haya aumentado casi un 15% desde 2020, lo que supone el mayor incremento de entre las grandes urbes de la Comunidad.

Los datos han sido publicados hoy por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), que ha realizado un estudio sobre el coste de la factura del agua en 54 ciudades españolas. En lo que se refiere a Galicia, todos los municipios analizados se posicionan con un precio por debajo de la media nacional (306 euros al año), aunque con «significativas diferencias» entre localidades.

Así, en Ourense los ciudadanos pagan de media 180 euros al año por el servicio de agua, mientras que en Lugo esta cifra asciende a 216 euros y en Pontevedra, a 261 euros. En A Coruña, el coste medio es de 264 euros, mientras que Vigo alcanza los 305 euros.

A nivel nacional, Barcelona se sitúa como la ciudad con el agua más cara, con 520 euros de media, seguida de Murcia (495 euros) y de Alicante, con 490 euros. En el extremo opuesto están Ourense (180 euros), Palencia (166 euros) y Guadalajara (164 euros).

Las diferencias de precio, presentes en la Comunidad Autónoma y a nivel nacional, afectan tanto a los costes de saneamiento como de suministro del agua, pero también se explican por la complejidad del sistema de bloques de tarificación, con entre dos y ocho bloques distintos dependiendo del consumo del hogar.

En este marco, la OCU demanda al Gobierno y a las comunidades autónomas que impulsen una armonización de las tarifas municipales del agua, de modo que sean transparentes, comparables y sencillas (con tres o cuatro bloques de consumo como máximo) que garanticen un precio accesible para un consumo básico, al tiempo que penalicen un consumo excesivo de agua.