Cámaras bajo el agua e inteligencia artificial para reducir las capturas accidentales desde Vigo

El buque Miguel Oliver inicia una campaña de once días para probar nuevas artes de pesca y estudiar cómo reducir los descartes en el Cantábrico-Noroeste

Cámaras instaladas directamente en las redes, inteligencia artificial y nuevas configuraciones de los aparejos de pesca. Vigo se convierte desde este jueves en el punto de partida de una campaña oceanográfica que busca reducir descartes y capturas accidentales y mejorar la selectividad de la flota.

Personal científico y técnico del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) comienza la campaña DESCARSEL 0926 a bordo del buque oceanográfico Miguel Oliver, perteneciente al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

La expedición se prolongará durante once días, hasta el 27 de septiembre, y trabajará en el caladero nacional Cantábrico-Noroeste, en una zona comprendida entre el litoral y los 500 metros de profundidad.

Cámaras para ver qué ocurre dentro de las redes

Una de las claves de la investigación será observar directamente qué sucede durante las operaciones pesqueras. Para ello, el equipo científico utilizará cámaras submarinas instaladas en las propias redes, que permitirán analizar el funcionamiento de diferentes artes y el comportamiento de las especies a distintas profundidades.

Las pruebas incluirán puertas pelágicas, sistemas de arrastre innovadores y diferentes configuraciones de red y estrategias de pesca.

Los investigadores estudiarán tanto las especies comerciales objetivo como aquellas que habitualmente terminan descartadas, entre ellas rayas y tiburones. También se probarán dispositivos destinados específicamente a mitigar la captura accidental de cetáceos.

Inteligencia artificial para analizar todas las capturas

La tecnología tendrá otro papel protagonista a bordo del Miguel Oliver. La información recogida durante las operaciones será registrada mediante iOBSERVER, una herramienta de inteligencia artificial que permite identificar y caracterizar las capturas totales, tanto las retenidas como los descartes y las accidentales.

La campaña presta especial atención a las pesquerías de arrastre de fondo y a especies como el jurel, la caballa, la bacaladilla y el ochavo, que se encuentran entre las más descartadas por la flota de arrastre al fresco en determinadas zonas del Cantábrico-Noroeste.

Los resultados obtenidos serán presentados posteriormente ante el Comité Científico, Técnico y Económico de la Unión Europea y ante la Comisión Europea, con el objetivo de aportar evidencia científica para compatibilizar la sostenibilidad de los recursos pesqueros con la actividad económica de la flota.