Los nacionalistas denuncian que el Concello recibió 40.605 reclamaciones desde junio de 2023 y exigen más control sobre la gestión de las demandas ciudadanas
El Bloque Nacionalista Galego (BNG) de Vigo ha cargado contra el gobierno municipal de Abel Caballero por la gestión de las reclamaciones vecinales registradas durante el actual mandato. La formación asegura que el Concello ha recibido un total de 40.605 quejas desde junio de 2023 y denuncia que una gran parte de ellas no obtiene respuesta ni solución efectiva.
El portavoz municipal del BNG, Xabier P. Igrexas, calificó esta cifra como una “enmienda a la totalidad” de la gestión municipal y sostuvo que evidencia una creciente insatisfacción ciudadana con el funcionamiento de los servicios públicos.
Según los datos facilitados por la formación nacionalista, las reclamaciones se refieren principalmente al deterioro de instalaciones municipales, problemas en el abastecimiento de agua, deficiencias en la limpieza y mantenimiento de espacios públicos, incidencias en el transporte urbano o retrasos en la tramitación administrativa.
Falta de transparencia y control
El BNG también critica que la Valedoría da Cidadanía no haya presentado su informe anual ante el Pleno desde el año 2017, una situación que considera un síntoma de la falta de transparencia en la atención a las demandas vecinales.
Igrexas sostuvo que el elevado número de reclamaciones refleja la situación que atraviesan numerosos barrios y parroquias de la ciudad. Además, vinculó esta problemática con la ejecución presupuestaria municipal, recordando que, según los datos manejados por la formación, el Concello dejó sin gastar 137 millones de euros durante el ejercicio 2025.
Propuestas para mejorar la atención ciudadana
Entre las medidas planteadas, el BNG volverá a reclamar la constitución de la Comisión Especial de Quejas y Sugerencias, un órgano de carácter obligatorio que, según denuncia, no ha sido creado durante este mandato.
La formación también propone que el gobierno local presente informes trimestrales ante el Pleno sobre el número de reclamaciones recibidas, su estado de tramitación y los plazos de resolución.
Asimismo, plantea la elaboración de una Carta de Compromisos con la Ciudadanía que establezca tiempos máximos para responder las quejas y mecanismos de seguimiento que permitan a los vecinos conocer el estado de sus solicitudes.
El portavoz nacionalista concluyó reclamando una administración “que escuche, responda y resuelva” y pidió acabar con lo que definió como un “muro de silencio” frente a las demandas de la ciudadanía.

