Familias del barrio se concentran para rechazar el proyecto municipal y exigir un espacio digno de 2.200 m²
El conflicto entre las familias con perros de Barreiro y el Concello de Vigo por el diseño del parque canino de la zona alcanzó este fin de semana un nuevo capítulo con una concentración vecinal en la que se escenificó la protesta: delimitaron en el terreno el espacio real disponible para los animales, denunciando que el recinto será en la práctica “dos jaulas diminutas” en lugar de un área de esparcimiento.
Una demanda respaldada por más de cien familias
El barrio de Lavadores, donde se prevé la instalación, concentra cerca de 3.000 perros, según las estimaciones vecinales, que reclaman un parque de al menos 2.200 m². En marzo presentaron una alternativa técnica con esa propuesta, respaldada por 108 familias, pero aseguran que fue ignorada por el Concello.
Críticas al diseño municipal
Los vecinos apuntan a varios problemas: el tamaño insuficiente, la división en recintos reducidos, la eliminación de un espacio de ocio ya consolidado, la proximidad a una carretera y al centro deportivo Máis que Auga, con elevado ruido ambiental, y la escasez de sombras. “Nuestros perros no entienden de política, pero sí de si pueden correr o están encerrados como gallinas”, reprochó una de las familias concentradas.
Reclaman otro destino para los 170.000 euros
Los colectivos piden que los 170.000 euros previstos se inviertan en un espacio que cumpla con la Ley de Bienestar Animal y las recomendaciones de etólogos y asociaciones veterinarias internacionales. “No importa cuántos juguetes se pongan en una jaula pequeña, sigue siendo una jaula pequeña”, resumió otra de las participantes.

