Urxencias Sanitarias de Galicia-061 condena firmemente los sabotajes a las ambulancias de la red transporte sanitario urgente incluso al margen de las convocatorias de huelga

A las 82 ambulancias asistenciales con pinchazos en las ruedas en las jornadas de convocatoria de huelga, se suman, desde el 8 de julio y hasta hoy por la mañana, otros 49 vehículos con pinchazos en las ruedas

La Fundación Pública Urxencias Sanitarias de Galicia-061 insiste en condenar firmemente los sabotajes realizados contra las ambulancias asistenciales de la Red de transporte sanitario urgente (RTSU) que se están produciendo, incluso, en fechas en las que no existe convocatoria de huelga, al tiempo que recuerda la necesidad de un comportamiento responsable.

Todos estos sabotajes y actos vandálicos están enmarcados en el contexto de la negociación del convenio colectivo entre la patronal y los técnicos en emergencias sanitarias que realizan el servicio de transporte sanitario urgente y no urgente en Galicia.

Hace falta recordar que la negociación del convenio colectivo de transporte de enfermos y accidentados en ambulancia de Galicia constituye un asunto estrictamente privado, de las empresas del sector y de las organizaciones sindicales con representación en las mismas, que, en todo momento, debe ser compatible con el respeto a los bienes y las personas.

Más de 130 vehículos con pinchazos en las ruedas

La primera convocatoria de huelga, que tuvo lugar los días 6 y 7 de julio, finalizó con 82 ambulancias asistenciales de soporte vital avanzado y básico con pinchazos en las ruedas, además de otros actos vandálicos como pintadas y daños en los vehículos. Además, al margen de las fechas de la huelga, desde las 00.00 horas del 8 de julio y hasta las 8.00 horas de hoy, 12 de julio, se produjeron pinchazos en las ruedas de otras 49 ambulancias asistenciales. Todos los vehículos se sustituyeron en el menor tiempo posible y siguieron prestando asistencia sanitaria con normalidad.

La Fundación Pública Urxencias Sanitarias de Galicia-061 continúa trabajando, de manera responsable y comprometida con la población, para garantizar la cobertura sanitaria a las urgencias y a las emergencias, y que los continuos sabotajes no perjudiquen ni la calidad del servicio ni el derecho de los ciudadano a recibir la asistencia sanitaria más adecuada a sus necesidades.