AIMEN lidera un proyecto europeo que ha validado en Santiago soluciones capaces de reducir drásticamente la contaminación de las escorrentías urbanas
La gestión del agua de lluvia en las ciudades podría dar un salto de calidad gracias a una tecnología desarrollada en Galicia. El Centro Tecnológico AIMEN ha liderado el proyecto europeo WATERUN, una iniciativa que ha conseguido eliminar hasta el 90% de determinados contaminantes presentes en las aguas pluviales urbanas antes de que alcancen ríos y ecosistemas naturales.
Los ensayos se realizaron en diferentes puntos de los polígonos compostelanos de A Sionlla y Tambre, donde se implantaron sistemas de drenaje sostenible y soluciones basadas en la naturaleza adaptadas al entorno urbano.
Cómo funciona la solución
Las aguas pluviales que discurren por calles, carreteras y áreas industriales arrastran residuos, partículas y sustancias contaminantes que terminan llegando a cauces naturales.
Para combatir este problema, WATERUN desarrolló herramientas de identificación, planificación y control de riesgos junto con nuevas metodologías de trabajo orientadas a mejorar la gestión de la escorrentía urbana.
El proyecto también incorporó procesos de colaboración entre administraciones públicas, expertos en medio ambiente, gestores del agua, urbanistas y representantes de la ciudadanía para adaptar las soluciones a las necesidades de cada territorio.
Santiago, referencia internacional
La capital gallega fue uno de los tres escenarios seleccionados para validar la metodología junto a las ciudades de Aarhus, en Dinamarca, y Ammán, en Jordania. La elección respondió a las diferentes características climáticas y urbanísticas de estos territorios, lo que permitió comprobar la eficacia de las soluciones en contextos muy distintos.
Desde AIMEN destacan que los resultados obtenidos demuestran que las soluciones basadas en la naturaleza pueden contribuir de forma directa a mejorar la calidad del agua y aumentar la resiliencia de las ciudades frente a los retos ambientales del futuro.

