El efecto fue causado por la denominada ‘Noctiluca scintillans’, una especie que puede observarse a simple vista con forma de bolitas diminutas que flotan en el agua
En la tarde de ayer se observó una marea roja no tóxica en la Ría de Vigo, entre Canido y Samil, con un tono anaranjado intenso, que resulta muy espectacular cuando se acumulan en la orilla de las playas.
El organismo responsable de estas mareas es un dinoflagelado heterótrofo inocuo, Noctiluca scintillans, que posee una limitada capacidad de movimiento y desarrolla proliferaciones de forma habitual durante el verano en las rías gallegas, a menudo entre julio y septiembre. Se dispersan y concentran a merced de las corrientes superficiales y durante esta época las condiciones ambientales (estabilidad y mayor temperatura) y la abundancia de alimento (plancton) producen que sus poblaciones crezcan hasta el punto de teñir el agua de mar.
Su tamaño suele rondar entre 0,5-1 mm y puede verse a simple vista como bolitas diminutas que flotan en el agua. Poseen un único flagelo de gran tamaño y en el interior se aprecian a menudo los restos de presas de las que se alimenta: toda clase de microorganismos planctónicos, incluyendo fitoplancton (diatomeas, otros dinoflagelados, etc) y microzooplancton. No es tóxica ni realiza fotosíntesis, pero sí contiene compuestos anaranjados (carotenoides) que dan color a sus proliferaciones.
Noctiluca scintillans es una especie cosmopolita en latitudes bajas y medias. En otras regiones del mundo las proliferaciones de Noctiluca pueden tener colores rosáceos e incluso verdes, debidas estas últimas a microalgas verdes que viven en su interior.
«Noctiluca no plantea ningún riesgo para la salud pública», señala Francisco Rodríguez, investigador del Departamento de Fitoplancton Tóxico y Mareas Rojas del Centro Oceanográfico de Vigo, «aunque en algún caso se ha descrito sensación de picor leve en la piel asociado a la liberación de amonio en el agua durante sus proliferaciones».

