Para llevar a cabo su labor, se prevé la introducción de las tecnologías clave identificadas para mejorar los procesos, que serán testadas con tres pruebas piloto que se llevarán a cabo en las plantas de Sogama, en Cerceda, y de Lipor, en Oporto
Galicia lidera un proyecto europeo en colaboración con Portugal que permite aplicar la inteligencia artificial (IA) y la robótica, así como otras tecnologías inteligentes, en los procesos de recogida y clasificación de residuos de envases de origen doméstica que se llevan a cabo en la planta de Cerceda, gestionada por Sogama, y en la de Oporto.
La Vicepresidencia Segunda y Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Vivenda ha presentado un informe en el Consello para dar cuenta de que la empresa pública Sogama ha resultado adjudicataria de fondos Feder en el marco de la tercera convocatoria del Programa Interreg España-Portugal para llevar a cabo el proyecto Gresint, con una dotación de casi 800.000 euros y una duración de tres años.
Además de Sogama, líder y beneficiario principal de la iniciativa, participan también el Centro de Investigación en Tecnoloxías da Información e as Comunicacións de la Universidade da Coruña (USC) y, en el caso de Portugal, la Asociación de municipios para la gestión sostenible de Grande Porto (Lipor) y la Universidade de Beira Interior.
Conforme destaca la Xunta, la pretensión de Gresint, iniciativa transversal e innovadora que combina tecnología, sostenibilidad y circularidad, es avanzar hacia la transformación de la gestión de los residuos a través del uso de tecnologías inteligentes que mejoren la clasificación de los envases y logren impactar en el resto de la cadena de valor: recogida, selección, reciclaje y valorización.
De este modo, el nuevo proyecto contribuirá a alcanzar los objetivos europeos en este ámbito. Para llevar a cabo su labor, se prevé la introducción de las tecnologías clave identificadas para mejorar los procesos, que serán testadas con tres pruebas piloto que se llevarán a cabo en las plantas de Sogama, en Cerceda, y de Lipor, en Oporto.
A medidos de 2024 se empezará con las pruebas piloto para testar el uso de los nuevos sensores en los aparatos de ambas instalaciones e ir incorporando la IA y la robotización.

