La Guardia Civil y la Policía Local colaboraron para detener al presunto agresor, un joven de 24 años que abandonó el lugar tras golpear al motorista
Un altercado de tráfico en Vigo acabó este lunes con un motorista herido grave y un conductor detenido por un presunto delito de lesiones. Según informa la Policía Local, los hechos se produjeron a las 14:08 horas en la confluencia de las calles Beiramar y Travesía de Soler, cuando una furgoneta invadió un cruce sin respetar una señal de stop, casi colisionando con una motocicleta que circulaba correctamente.
Un cruce peligroso y un puñetazo que acabó en el hospital
El motorista, vecino de Vigo de 40 años identificado como I. V. P., explicó a los agentes que se vio obligado a frenar bruscamente para evitar el impacto. Fue entonces cuando se inició una discusión entre ambos conductores, que terminó con un violento puñetazo en la mandíbula por parte del conductor de la furgoneta, identificado como J. L. M. G., natural de Caldas de Reis y de 24 años.
El agresor se dio a la fuga tras la agresión, pero una patrulla de la Guardia Civil de la Sección Fiscal del Puerto de Vigo fue testigo de lo ocurrido e interceptó al joven, trasladándolo al cuartel de la Plaza de la Estrella. Desde allí se coordinó la intervención con la Policía Local.
Tres dientes semidesprendidos y una fractura mandibular
Mientras tanto, una patrulla de la Policía Local se desplazó hasta la calle Jacinto Benavente, donde se encontraba el motorista herido. Los agentes observaron cómo el hombre se sujetaba la mandíbula y sangraba por la boca, mostrando una herida interna y tres dientes visiblemente semidesprendidos.
Al lugar acudió una ambulancia que trasladó al herido al Hospital Nuestra Señora de Fátima, donde una primera radiografía confirmó la fractura mandibular. Ante la gravedad de las lesiones, la Policía Local procedió a la detención del presunto agresor por un delito de lesiones.
Investigación en marcha
Las diligencias han sido remitidas a la autoridad judicial y el detenido permanece a la espera de pasar a disposición, mientras se determina el alcance exacto de las lesiones y las responsabilidades penales derivadas de este violento episodio en plena vía pública. La colaboración entre Guardia Civil y Policía Local ha sido clave para identificar y detener al agresor, evitando su fuga definitiva tras el incidente.

